Review FIFA 18

El pasado 29 de septiembre EA Sport lanzó su entrega anual de uno de los juegos de deportes más popular del mundo, que como ya es costumbre viene con un sinnúmero de mejoras y cambios en relación a la versión anterior.

By D. Gordon Cox

No hay quien niegue que el lanzamiento anual de FIFA, sobre todo dentro de naciones futbolizadas como la nuestra, sea un tema importante entre los gamers. Y es que a pesar de que entre una entrega y otra rara vez hay una gran diferencia, aun así, a fines de septiembre es tema obligado entre los que disfrutan el juego. Por esto mismo, nos hemos dado el tiempo de jugar largo y tendido, para entregarles nuestra perspectiva sobre la nueva edición de este popular título y sus características más importantes.

EL TRAYECTO: EL REGRESO DE HUNTER
Este fue sin duda uno de los grandes aciertos del juego anterior. En este modo historia nos toca volver a interpretar a Alex Hunter, quien ya se ha establecido como jugador de nombre dentro de la Premier League. En esta ocasión, tendremos que llevarlo de ser una promesa del fútbol inglés a una estrella internacional, interactuando con algunos de los nombres más grandes de la industria, como Cristiano Ronaldo.

Si bien, al igual que la versión anterior, en esta nueva etapa del Trayecto, tendremos la oportunidad de tomar varias decisiones que afectarán directamente la vida de Hunter, la historia en su totalidad no sufrirá mayores cambios según nuestras acciones. Esto quiere decir, que no importa lo que hagamos, siempre comenzará en el punto A pasará por el B y llegará al C. Pero esto no le resta entretención, de hecho es casi como un film interactivo donde además tendremos la posibilidad de jugar varios partidos entremedio.

El gran cambio que veremos en comparación con nuestro primer encuentro con Hunter es que, además de poder mejor al jugador con los entrenamientos, también tendremos la oportunidad personalizar aún más el personaje a través de un árbol de habilidades, para así enfocarlo en nuestro propio estilo de juego, como también estará la opción de modificar su apariencia.

CAMPAÑA
Otra de las áreas que fue sometida a cambios, más cosméticos que jugables, fue el modo campaña, donde lo primero que salta a la vista es la reunión que debemos sostener con directivos, agentes y jugadores, cada vez que deseamos contratar los servicios de un jugador. Y mientras que es verdad que en los primeros momentos, donde tu personaje se encuentra sentado frente a frente con alguna estrella de nivel mundial como Antoine Griezmann o Harry Kane, uno se llega a sentir emocionado. Luego de varias de estas reuniones, las cuales son simplemente repeticiones del encuentro anterior, sumado al hecho de que no hay siquiera un soundtrack de fondo, mucho menos una conversación real, esta interacción llega a  ser agotadora y hasta molesta por momentos, restándole la entretención al mercado de fichajes.

Más allá de este detalle, todo lo que es manejo de equipo ahora se siente mucho más amigable para el usuario, con un interfaz mejorado en comparación con lo que pudimos experimentar en la edición 2017, que ya era muy simple de usar.

EL PARTIDO
Sin duda esto es lo más importante de cualquier juego de deporte, es quizás el área donde mayores cambios vimos, ya que debido a las nuevas físicas y movimientos de cada jugador, se ha perdido mucho de la fluidez que veíamos en FIFA 17. Esta falta de fluidez se nota de inmediato al intentar hacer varias maniobras con los jugadores, como por ejemplo girar y cambiar de dirección (tanto con y sin el balón) cuya dificultad aumenta bastante debido a la lenta reacción de los jugadores. Esto también ocurre cuando estamos corriendo en dirección al arco y decidimos patear o pasar el balón, siempre hay un lag, que por muy mínimo que sea altera la jugada, la cual generalmente termina en frustración por parte del gamer. Y mientras que los más puritanos dirán que es cierto que los jugadores de verdad no pueden correr a toda velocidad y simplemente frenar en seco. El hecho de que tengamos a jugadores como Messi, cuya mayor virtud es la conducción en velocidad, y que este tenga dificultades para cambiar de orientación durante un pique, desestima por completo esa búsqueda de realismo.

Otro gran cambio que veremos en esta entrega es la importancia de los remates de media distancia. Porque si nos acordamos de la gran mayoría de los juegos, no solamente FIFA, el método preferido para hacer goles siempre había sido el contragolpe y/o el centro y cabezazo. De hecho, los tiro de larga distancia anteriormente era de los más complicado y anotar de esa manera era merecedor de una celebración de parte del gamer, sobre todo si estabas jugando contra algún amigo. Bueno, eso ha cambiado bastante, ya que en las varias horas y decenas de partidos que disputamos, más de la mitad de los goles que anotamos fueron de afuera del área grande, siendo el semi-circulo la posición ideal para disparar. Pero no es tan fácil como tirar y abrazarse, porque los defensas rivales también han mejorado a la hora de bloquear los remates, convirtiendo el espacio entre la mitad de la cancha y el área rival en un campo de batalla.

CONCLUSIÓN
Al igual que en años anteriores, además de las mejoras gráficas y las planillas actualizadas, EA nos ha presentado un juego con varios cambios, sobre todo a la hora de moverse dentro de la cancha, variaciones que no son del todo amigables y que sin duda dejarán a varios fanáticos de la franquicia con sentimientos encontrados, pero que dependerá de cada uno ver si estos cambios favorecen o perjudican a uno de los títulos más importantes y longevos de la industria de los videojuegos.