Abr 8, 2026

Review de The Boys, Quinta Temporada

La quinta y última temporada de The Boys arranca con dos episodios que se toman su tiempo, pero que vuelven a demostrar por qué esta sátira brutal sigue siendo una de las más afiladas del streaming.

Volver a The Boys siempre es una experiencia particular. No importa cuánto tiempo haya pasado entre temporadas: basta un par de minutos para recordar que este no es un universo de superhéroes tradicional. Aquí no hay épica limpia ni moralidad clara, sino un espectáculo sangriento, incómodo y ferozmente político que ha sabido evolucionar junto con el mundo real… y, en esta temporada final, casi parecer un reflejo directo de él.

Los dos primeros episodios de esta quinta entrega —disponible en Prime Video con estreno semanal— funcionan como una especie de tablero inicial para el gran enfrentamiento que se viene. Y sí, hay una sensación inicial de déjà vu, de piezas que vuelven a su lugar conocido, pero también hay suficientes elementos interesantes como para quedarse.

El trabajo de Eric Kripke vuelve a ser clave en esta temporada final, no solo como creador, sino como el gran arquitecto del tono que define a la serie. Desde el inicio, Kripke ha tenido claro que The Boys debía ser más que una sátira de superhéroes: una crítica incómoda al poder, a los medios y a la sociedad contemporánea. En estos primeros episodios, aunque el arranque se sienta más pausado, se percibe su intención de cerrar la historia respetando ese ADN provocador, equilibrando el exceso visual con conflictos morales cada vez más complejos. Su mayor acierto sigue siendo ese: construir un relato donde la brutalidad no es gratuita, sino parte de un comentario mucho más amplio y, hoy más que nunca, inquietantemente vigente.

Porque The Boys sigue teniendo claro algo fundamental: sus personajes.

El foco principal vuelve a estar en el choque inevitable entre Homelander (Antony Starr) y el grupo liderado por Butcher, interpretado por Karl Urban. Pero esta vez, el contexto es mucho más extremo. Homelander ya no es solo una amenaza latente: es, en la práctica, una figura de poder absoluto, con una influencia política y mediática que lo acerca peligrosamente a una caricatura —o más bien, a un espejo— de liderazgos contemporáneos.

Y ahí está uno de los grandes aciertos de estos primeros capítulos. La serie no pierde tiempo en suavizar su comentario social. Al contrario, lo intensifica. La manipulación mediática, la polarización, la construcción de verdades alternativas… todo está presente, pero llevado al absurdo característico de la serie. Y aunque por momentos se siente menos sorprendente que antes (quizás porque la realidad ha alcanzado a la ficción), sigue siendo igual de incómodo y efectivo.

El arranque se siente más pausado de lo esperado para una temporada final. Hay exposición, reconfiguración de alianzas y varios movimientos narrativos que parecen más funcionales que realmente emocionantes. No es que falten momentos impactantes —la serie nunca escatima en violencia ni en humor grotesco—, pero sí hay una sensación de que está “calentando motores” más que explotando desde el inicio. Aun así, cuando la acción llega, lo hace con la intensidad habitual.

TheBoys_G14

Marca Registrada

Las secuencias violentas, los enfrentamientos y ese humor incómodamente explícito siguen siendo marca registrada. Pero más allá del shock, lo interesante es cómo la serie sigue encontrando pequeñas variaciones dentro de su propia fórmula. No se siente como una repetición vacía, sino como una versión más consciente de sí misma. Y eso también se nota en el trabajo de los actores.

Antony Starr continúa siendo el corazón oscuro de la serie. Su interpretación de Homelander es, otra vez, uno de los puntos más altos: logra ser aterrador, patético y, en ciertos momentos, casi humano. Esa dualidad es clave para que el personaje no se vuelva un simple villano caricaturesco.

Por otro lado, el regreso de personajes clave suma capas interesantes. La dinámica del equipo de Butcher —con Starlight (Erin Moriarty), Kimiko (Karen Fukuhar), Frenchie (Tomer Capone) y compañía— mantiene ese equilibrio entre lo emocional y lo caótico. En especial, pequeños detalles como la evolución de Kimiko (ahora con voz) aportan humanidad en medio del desastre.

TheBoys_G15

También hay espacio para los secundarios que, como siempre en The Boys, elevan el conjunto. El regreso de Soldier Boy (interpretado por Jensen Ackles) aporta una energía distinta, con ese magnetismo que equilibra perfectamente la intensidad de Homelander. Y personajes como The Deep (Chace Crawford) o Firecracker (Valorie Curry) siguen funcionando como vehículos tanto para la sátira como para el absurdo más puro. Porque si algo transmite este inicio, es que todo está en juego.

La misión de desarrollar un virus capaz de eliminar a los “supes” no es solo un recurso narrativo: es la excusa perfecta para tensionar aún más las relaciones entre los personajes. Las decisiones morales vuelven a estar en el centro, especialmente cuando las consecuencias pueden ser devastadoras. Y ahí es donde la serie sigue marcando diferencia.

Más allá de la sangre y el espectáculo, The Boys funciona porque entiende que su verdadero motor está en los dilemas. En cuestionar hasta qué punto el fin justifica los medios. En mostrar que, en un mundo corrupto, incluso los “buenos” pueden cruzar líneas peligrosas.

Visualmente, la serie mantiene su estándar

No hay grandes innovaciones en estos primeros capítulos, pero sí una ejecución sólida. La dirección sigue apostando por contrastes fuertes: escenas íntimas que rápidamente se transforman en estallidos de violencia, momentos de humor que derivan en incomodidad.

Y aunque el factor sorpresa puede no ser tan potente como en temporadas anteriores, la serie compensa con consistencia. Porque The Boys ya no necesita reinventarse en cada escena. Su identidad está clara. Y en esta etapa final, parece más interesada en cerrar bien su historia que en seguir escalando constantemente.

¿Funciona este inicio? Sí, con matices. Puede que no tenga el golpe inmediato de otras temporadas, y que por momentos se sienta algo repetitiva. Pero también es un arranque que confía en su base, en sus personajes y en el mundo que ha construido durante años. Y eso, en una temporada final, no es menor.

Porque lo importante no es solo cómo empieza, sino hacia dónde va. Si estos primeros episodios son indicio de algo, es que The Boys se está tomando su tiempo para llegar a un desenlace que —esperemos— esté a la altura de todo lo que ha construido. Con episodios semanales y ocho capítulos en total, el camino recién comienza.

Y aunque el arranque no sea perfecto, sigue siendo un “horrible placer” volver a este mundo donde los héroes no existen… y donde el caos siempre está garantizado.

  • Título Original: The Boys
  • Creador: Eric Kripke
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2019-2026
  • Género: Comedia oscura, Sátira, Drama, Superhéroes, Acción
  • Duración: 45 a 50 minutos por capítulos
  • Con: Karl Urban, Jack Quaid, Antony Starr, Erin Moriarty, Laz Alonso, Tomer Capone, Karen Fukuhara, Chace Crawford, Cameron Crovetti, Jensen Ackles, Jessie T. Usher
  • Guión: Eric Kripke y su staff, basado en los comic de Darick Robertson, Garth Ennis
  • Música: Christopher Lennertz, Matt Bowen
  • Producción: Karl Urban, Antony Starr
  • Fecha de estreno: 8 de abril, 2026
  • Web: Ver Acá
  • Plataforma: Prime Video

Samantha Sparrow

Amo el cine y las series. Soy la fundadora de un medio de comunicación para poder dedicarme a mi pasión sin que nadie me diga qué puedo o no escribir. Y finalmente conseguir mi objetivo entrevistar a Peter Jackson y James Cameron.

Tecnovitos

T-Plus