La evolución del audio en los cines

Recordemos que sin un audio de calidad, cualquier experiencia cinematográfica puede fácilmente arruinarse.

Constantemente se habla de los avances tecnológicos cinematográficos, destacando el desarrollo en áreas como las imágenes generadas por computador (CGI) y calidad de imagen. Pero, dentro de las mejoras en las que siempre se comentan en el campo audiovisual, lo llamativo es el enfoque en lo visual dejando de lado el audio, sobre todo cuando se trata de las proyecciones.

LOS PRIMEROS SONIDOS DEL

Mientras que la primera proyección cinematográfica publica registrada ocurrió en 1895, no fue hasta la década de 1920, cuando se incorporó audio al cine, aunque de manera muy rudimentaria, siendo “The Jazz Singer” de 1927 la primera con diálogo. Pero este tecnológico de la época les significó un nuevo desafío a las salas de cine, canalizar el sonido.

La primera innovación en este sentido fue Photokinema, un sistema en el que todo el material de audio era registrado sobre un disco similar a los vinilos, y que se debía reproducir durante la proyección. Y si bien esta técnica nació en 1921, tuvo una vida bastante corta, porque apenas seis años más tarde Fox decidió experimentar grabando el sonido directamente en la película, con una tecnología llamada Movietone, mejorando sustancialmente la sincronización entre el sonido y la imagen.

Tomó casi veinte años para que el audio en el cine diera un nuevo gran salto, y esta vez fue de la mano de Walt , cuando creando el sistema Fantasound, el que permitió entregar un sonido en estéreo a la clásica película “Fantasía”. Pero entonces pasó algo inesperado: todos los fondos que el gobierno había estado utilizando en fomentar distintas industrias (como el cine), fueron destinados al esfuerzo bélico de la segunda mundial lo que, sumado al alto costo de este sistema, significó que sólo un puñado de cines pudiera utilizar esta tecnología.

Durante las siguientes tres décadas fueron varios los sistemas de audio que marcaron la industria del cine, como Perspecta que utilizaba un canal monofónico, y ya en la década de los setenta apareció Sensurround, cuyo enfoque en los sonidos graves generaba una mayor tensión entre los espectadores.

LA LLEGADA DEL SONIDO ENVOLVENTE

En 1975 se introdujo a la industria un sistema de cuatro canales (central, izquierdo, derecho y efectos traseros), conocido como Dolby estéreo. Esta tecnología rápidamente se convertiría en piedra angular del audio en el cine, la que en 1978 fue mejorada lanzando Dolby Estéreo de 70mm, avanzando en la eliminación de ruidos y en la calidad de sonido en general. De esta manera, fueron los primeros en ofrecer sonido realmente envolvente 5.1, el que fue muy bien recibido por parte de los espectadores, quienes nunca habían sentido un sonido inmersivo de esta magnitud.

Ya en la década de los noventa Kodak en conjunto con Optical Radiation Corporation lanzaron Cinema Digital Sound (CDS) que capturaba el sonido de 5.1 canales en un sistema digital, entregando un menor nivel de ruido que los sistemas análogos. Un año más tarde Dolby contraatacaría lanzando su propio sistema digital 5.1, aunque con el agregado de tener una pista de sonido análoga como respaldo para que no se arruinara la película en caso de perder algún dato del audio digital.

Así, durante los noventa hubo varios avances en el audio, incluyendo DTS que almacenaba el sonido en un CD-Rom para luego ser sincronizado con la película, o SDDS que fue diseñada para hasta ocho canales; y a fines de la década Dolby volvió a la carga con Digital Surround EX que ofrecía un sonido aún más envolvente.

La misma empresa presentó en 2010 la tecnología 7.1, la que agregaba dos canales independientes al ya conocido 5.1, esta vez en la parte posterior de la sala. Ese mismo año Galaxy Studios presentó su sistema 11.1, similar al 5.1 pero agregando cinco canales extras, ubicadas en la parte superior de la sala, aunque se le ha hecho competir, ya que actualmente tiene al frente la última innovación de Dolby (Dolby Atoms), que es capaz de decodificar el sonido y enviarlo a altavoces específicos, entregando la sensación de que el sonido proviene del punto especifico más conveniente para la imagen que se proyecta sobre la pantalla.

Con todos los avances que hay en el área visual del cine y las salas donde se proyecta, a veces es muy fácil olvidarse de la importancia que tienen un gran sonido, aunque también es cierto que, sin un audio de calidad, cualquier experiencia cinematográfica puede fácilmente arruinarse.

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