Renovarse O Morir En Tv

El término del “Bienvenidos” en Canal 13 marca el inicio de un cambio que debió hacerse hace un año.

¿Tenemos la televisión que queremos? Esta pregunta me la hice cuando Canal 13 anunció el término de “Bienvenidos” y su reemplazo por un programa de corte periodístico -social. Sin embargo, la reflexión debe ser mucho más profunda y empezar por contestarnos si lo que vemos en televisión es lo que nosotros queremos o lo que los ejecutivos de los canales estiman es lo adecuado para la gente: ¿Realmente nos gusta lo que vemos en TV o lo que vemos es lo que hay, porque no tenemos otra alternativa? Las preguntas que podemos hacernos son muchas y, probablemente, las respuestas no nos gustarán.

Hace poco, en otra de yo me referí a los matinales y la gran importancia que habían adquirido, convirtiéndose en verdaderos transatlánticos del tren programático. Conscientes del papel que juegan estos espacios los ejecutivos barajan fórmulas para no perder el sitial que han logrado. Dentro de esa lógica, se entiende lo que hicieron con el matinal del canal 13.

POR QUÉ SE TERMINA EL BIENVENIDOS

Las razones son varias para tomar la decisión: Un bajo rating, con un promedio de 4,1 puntos y en varias ocasiones marcó 0 puntos. Por supuesto que era el último; sus conductores no lograban encajar con su público: una Tonka que dejaba en evidencia sus falencias académicas e informativas, que el carisma no lograba neutralizar; Un Amaro Gomez Pablo, buen mozo, ilustrado, pero ese sonsonete que no lo ayuda y que se resiste a dejar, está bien para reportajes y notas específicas, pero no para un matinal y Sergio Lagos, livianito, siútico, remilgado, pero no para ese tipo de espacio.

Todo se conjugaba para no llegar a las casas de quienes ven televisión a esa hora. Cambiar a un programa periodístico y social puede ser la fórmula, pero bastante tarde para aplicarla. Los otros 3 canales de TV ya la están usando hace bastante tiempo y la enfatizaron después del 18 de octubre. Es más, algunos ya están pasando al nivel siguiente: la proyección política a través de la voz de quienes no la tienen y ese el tinte social que la lleva en este momento.

UNA BRECHA SOCIAL QUE SE REFLEJA TAMBIÉN EN QUÉ VER

No sé si es la solución para mantener el rating, pero si estoy clara que la brecha entre los distintos estratos sociales que vemos en nuestra realidad nacional y diario vivir, también se está trasladando a los televidentes. En una breve encuesta que hice entre mis conocidos, que son hartos, me atrevería a decir que solo un 0,1% de ellos ve televisión abierta y ve específicamente los noticiarios. La mayoría se inclina por la televisión de cable, las series. Otros pocos son adictos a las plataformas.

En otra ocasión les revelaré que quieren ver las personas en TV. Estoy en eso y le he preguntado a cientos de mis alumnos, de dos universidades, pero de targets bien distintos. Las respuestas no son tan diferentes entre quienes están en el mismo segmento de edad y educación. Lo único que puedo adelantar es que se llevarán una sorpresa. La gente no es ni tan ignorante como creen los ejecutivos de la televisión abierta, que apuesta por el pan y circo; ni tan difícil de complacer. Solo quieren calidad y buenos productos. ¿Será mucho pedir?

Suplemento semanal de Televitos, realizado por quienes tienen el Placer Culpable de amar los trabajos audiovisuales. Eso hace una gran diferencia.