Una Experiencia Religiosa Para Cinéfilos

Los cines abrieron, pero el aforo limita bastante la cantidad de público, pero lo más importante regresaron nuestras queridas funciones de prensa.

“Alimentar el alma” es una expresión que generalmente usamos para aludir experiencias sensoriales que nos hacen sentir bien, nos dan satisfacción y nos hacen sentir en otra. Por ejemplo: ver una buena película, ir a ver una obra de teatro, leer un libro, en fin, casi siempre actividades vinculadas a la entretención y la cultura.

Esta semana tuve el alimento necesario para mi alma. Primero se abrieron los cines y fui al Cinépolis de La Reina para escribir esta y a Cinemark del Portal Ñuñoa, mi de barrio, para ver una película con mi hijo. Dos situaciones parecidas, pero no iguales. Mientras en el complejo de avenida Ossa había poca gente y todo era como frío e impersonal, en el otro, era como volver al cine de siempre. En ambos había mucha preocupación por el aforo y los protocolos sanitarios.

UNA EXPERIENCIA RELIGIOSA

Al igual que la vez anterior, cuando los cines abrieron 3 semanas, todo estaba demarcado, no se podía llevar y al entrar en una sala mediana sentí esa sensación ya olvidada de estar frente a una pantalla. Fue sobrecogedor porque solo éramos 6 personas, como que nadábamos en la sala, hasta que se apagaron las luces y todo quedó en el olvido.

La magia del no tiene comparación. Podría usar cualquier cantidad de adjetivos para decir lo que estaba sintiendo, mientras veía “Rápidos y Furiosos 9”. No hay nada que supere esta experiencia, ni siquiera el streaming con todas las ventajas que puede tener. Llegaron más espectadores y, de repente, escucho ese clásico sonido de cuando se comen cabritas o pop corno como dicen algunos. El cuadro estaba completo.

Al salir me sentí renovada, como que no existía la pandemia, no había estado encerrada, no andaba con mascarilla…se me olvidó todo, pero la realidad está ahí, ineludiblemente. Mi visita al Cinemark de Ñuñoa fue otra cosa, fue como volver a mi normalidad. Hacer algo que era un ritual antes de esta emergencia sanitaria: ir al los sábados o domingos en familia. A diferencia de la otra sala, este cine es chiquito, pero cumplidor. Las medidas sanitarias se cumplen a rajatabla, por lo mismo, el aforo se nota más. Quise ver La Purga, pero ya estaba completa.

LA EMOCIÓN DE UN COMENTARISTA DE

La guinda de la torta vendría días después cuando la Distribuidora Cinecolor Films Chile reanudó las tan queridas funciones de prensa. Quienes comentan o critican son invitados antes de los estrenos comerciales a ver las películas. La cita fue en el microcine de la distribuidora y ahí si todas las emociones se desbordaron.

¡Una experiencia indescriptible! Reencontrarme con quienes hacen posible que podamos entregarles nuestra percepción de las películas que les comentamos, volver a ver a los colegas, hacer la previa conversando de lo que ocurrió en más de un año. Insuperable. No fue masivo, solo 2 periodistas y tuve la suerte de estar con mi gran amigo Zombie, un ícono pop para los cinéfilos: gran persona, excelente profesional y buen compañero de proyección. La película que vi “Jungle Cruise” que se estrenó recién e ideal para esta época con mucha acción, entretenida, lindos parajes, con reminiscencia de “La Momia”, de “En busca de la esmeralda perdida” y de “Indiana Jones” con un carismático Dwayne Johnson, “la roca”, acompañado de y Edgar Ramírez. Absolutamente recomendable.

Espero que las demás distribuidoras sigan el ejemplo de Cinecolor Films y empiecen a mostrar a todos los críticos y comentarista las películas que estrenarán, no mandando links selectivamente, porque eso coarta la información y la entrega a quienes nos siguen.

En resumen, fue una semana redonda, una “experiencia religiosa” como diría Enrique Iglesias, pero en mis palabras la mejor forma de alimentar el alma, de recuperar un poco la sanidad mental y acumular energías para seguir enfrentando esta pandemia.

Suplemento semanal de Televitos, realizado por quienes tienen el Placer Culpable de amar los trabajos audiovisuales. Eso hace una gran diferencia.