¿Qué te pasó Steve con el Oscar?

La última edición de los esperados premios de la Academia fue la más aburrida y la que tuvo más baja sintonía.

Debo confesar que no tenía la intención de volver a sobre el Oscar. De hecho, nuestro crítico Joel Poblete entregó en la editorial anterior un completo panorama del tema, tanto a nivel de nominados, como de posibles ganadores, pasando por un interesante análisis de lo que se cocinaba al interior del evento.

Sin embargo, el magro resultado de la puesta en escena, lo aburrido que fue y la cantidad de errores que se cometieron me hicieron cambiar de parecer porque no puedo creer que un director y productor de la talla de Steve Soderbergh haya sido el responsable. Contratado por primera vez este año como productor, con el fin de recuperar la relevancia del codiciado premio y darle un ritmo más eficiente a la alicaída ceremonia, definitivamente fracasó.

Y no solo fue por la pandemia. Si bien Estados Unidos está luchando contra este flagelo, también es cierto que tiene bastante más libertades que otros países en igual situación. Convengamos que, por lo menos, los nominados no aparecieron en sus casas hasta con pijama, como ha pasado en otros premios, pero la llamada alfombra roja que mostraron ahora fue demasiado.

BAJO RATING Y CRÍTICAS AL POR MAYOR

Lo que estoy diciendo no solo es idea mía, porque la transmisión de la 93ª edición de los premios Oscar registró en los Estados Unidos el rating más bajo de su historia. Por primera vez, la ceremonia tuvo una audiencia menor a 10 millones de personas. Además, el evento recibió todo tipo de críticas en las redes sociales en gran parte porque los organizadores no pusieron límite de tiempo a los discursos y se volvió muy agobiante, cansadora.

Además, cambiaron el orden de entrega de las categorías más importantes de la noche. En lugar de que la Mejor Película fuese la última como es tradición, fue antes que Mejor Actriz y Mejor Actor. El espectáculo terminó de forma abrupta después de que Anthony Hopkins ganó por su gran actuación en “The Father” pero no estuvo allí para dar el discurso.

La emisión televisiva tuvo una duración de tres horas y cuarenta minutos, algo más corta que las anteriores y pese a que los cinco números musicales fueran pre-grabados y se transmitieran previo al programa principal, no fueron bien aprovechados.  También, se echó de menos un conductor, aunque la tónica en los últimos años es no tenerlo, pero hace falta. Claro que uno entretenido, al estilo de Billy Cristal, aun no superado.

POCAS SORPRESAS Y GANÓ EL MEJOR

Finalmente, los ganadores tampoco concitaron una aprobación cerrada. La ganadora de la noche, “Nomaland” si bien es una buena película, no es espectacular. Es más, la destruyeron por redes sociales, siendo criticada por ser «lenta», «aburrida» o por romantizar la miseria de las personas sin hogar desde el privilegio de la protagonista y la cineasta. Personalmente hubiese preferido que el galardón recayera en “Minari”.

En general hubo pocas sorpresas, lo más notable: que se reconociera a Anthony Hopkins por sobre el favorito de todas las apuestas, Chadwick Boseman, quien fuera nominado de manera póstuma por la cinta ‘La madre del blues’, distribuida por Netflix. Aunque el ex héroe de Marvel contaba con el favor del público dada la coyuntura de su trágico fallecimiento, el protagonista de ‘El padre’ estuvo insuperable.

Y Steve Soderbergh, muy bien gracias. Las expectativas por su trabajo eran altas, tomando en cuenta que tiene un currículo sobresaliente que incluye los “Oceans´s 8”, 11 y 12: “Traffic”, “Magic Mike” y tantas más como director, productor y guionista. Pero no logramos descubrir su magia. Ni siquiera vimos un asomo de una espectacular puesta en escena o por último un show televisivo a la altura de un productor como él.

Lo del “Agente Topo” sin comentarios, como tampoco la impresentable cadena nacional del gobierno durante la transmisión del programa de Chilevisión y justo antes de la premiación del Mejor Documental. Eso es para otro comentario, pero no en nuestro sitio.

Suplemento semanal de Televitos, realizado por quienes tienen el Placer Culpable de amar los trabajos audiovisuales. Eso hace una gran diferencia.