Algunas Bestias

Como más de un cinéfilo opinará frente a esta película, estos son los terrenos de cineastas como Michael Haneke, pero no siempre es tan fácil llegar a esas alturas.

En 2016 el Jorge Riquelme Serrano debutó en el largometraje con Camaleón (actualmente disponible en la Onda Media) que arrasó con las nominaciones a los premios Pedro Sienna, obteniendo 11 postulaciones incluyendo todas las categorías principales, y ganando finalmente en tres, entre ellas Mejor Dirección para el realizador. Su segundo largometraje, Algunas bestias, debutó mundialmente el año pasado en el Festival de San Sebastián, como parte de la sección Nuevos Directores, donde recibió el premio principal y fue muy elogiada por la prensa hispana, y ahora al fin se puede ver en nuestro país con dos primeras funciones online. 

Hay varios elementos en común entre las dos películas, partiendo por sus títulos que pueden funcionar como una verdadera premonición de lo que nos depara la trama. Ambas descansan especialmente en el desempeño interpretativo y la interacción de su elenco, y transcurren en bellos entornos naturales en los que se encuentra una casa en la que se relacionan sus personajes prácticamente aislados o desconectados del resto del mundo, mientras los lados menos luminosos de la naturaleza humana amenazan con salir a la superficie. Y en los dos casos además hay una cierta mirada crítica a nivel social, remarcada en particular por las diferencias de clase. 

n esta oportunidad la transcurre en el sur chileno, y la bucólica zona es aún más indómita que en Camaleón, pues se trata de la isla Chaullín, en el archipiélago de Calbuco. Es ahí donde llegan los seis integrantes de una familia, en la que un joven matrimonio y sus hijos que están por iniciar su etapa universitaria han invitado a pasar un fin de semana a los padres de la esposa, para mostrarles el lugar y plantearles la posibilidad de que los apoyen económicamente en el proyecto turístico que quieren desarrollar en la zona. 

Pero lo que aparentemente sería una apacible escapada lejos del mundanal ruido -de manera prácticamente literal, pues no hay nadie más en la isla y ni siquiera tendrán señal de celular- irá tomando otros rumbos, algo que el espectador puede adivinar desde el comienzo, ya que bajo el aparente relajo se nota una innegable tensión entre los personajes que parece conformar una clásica familia disfuncional fílmica, y no sería extraño que todo desembocara en resoluciones perturbadoras o incluso sórdidas. 

Contando con un gran apoyo en la bella fotografía de Eduardo Bunster, Riquelme Serrano trabaja muy bien la atmósfera en la que se desenvuelven los personajes en esa isla tan bucólica, pero en la que da la impresión que además en cualquier momento podría surgir alguna amenaza; el realizador vuelve a contar con la colaboración de artistas que ya estuvieron en su ópera prima, como el trabajo conjunto que hace con Valeria Hernández en el montaje, y la sugestiva banda sonora de Carlos Cabezas.

Quien también volvió a trabajar con el es el protagonista de Camaleón, el siempre sólido Gastón Salgado, como parte de un atractivo reparto que convocó además a dos de los actores más reconocidos a nivel internacional del cine chileno en la actualidad: Alfredo Castro y Paulina García; dos actores que han destacado especialmente en teatro, pero que en los últimos años están incursionando cada vez más en el audiovisual: Millaray Lobos y Nicolás Zárate; y dos jóvenes y talentosas figuras en alza: Andrew Bargsted y Consuelo Carreño, esta última en su debut en la pantalla. 

Tan selecto y promisorio grupo de intérpretes no sólo confirman que tras lo visto acá y en Camaleón, Riquelme Serrano tiene una indudable habilidad como de actores, sino además se convierten en la principal fortaleza de este nuevo film, ya que aunque prácticamente ninguno de los protagonistas logra generar demasiada empatía por parte de quien vea la película -la única excepción podrían ser quizás los dos hermanos que encarnan Bargsted y Carreño-, al menos consiguen mantener a flote el delicado equilibrio del relato, tanto por la interacción entre los personajes como porque las situaciones y sus reacciones y actitudes pondrán a prueba la paciencia de más de algún espectador, y en varios momentos todos parecerán erráticos, caprichosos y sólo dispuestos para generar inquietud o provocar a la audiencia. 

Tal vez lo anterior es una falencia del guion escrito por el propio o ese era en verdad el efecto buscado, pero eso puede ser tan subjetivo como lo que cada uno opine luego de ver Algunas Bestias, que probablemente genere reacciones muy opuestas. Como ya pasaba en su ópera prima, la puesta en escena precisa y segura de Riquelme Serrano se percibe elegante pero a la vez casi fría y clínica en su disección de los personajes, mientras deambula entre el y la radiografía social. Como más de un cinéfilo opinará frente a esta película, estos son los terrenos de cineastas como Michael Haneke, pero no siempre es tan fácil llegar a esas alturas.

Funciones online viernes 20 y sábado 21 de noviembre, entradas en venta en Punto Ticket.

Título original: Algunas Bestias 
Creador: Jorge Riquelme Serrano 
País: Chile 
Año: 2019 
Actores: Alfredo Castro, Paulina García, Gastón Salgado, Millaray Lobos, Andrew Bargsted, Consuelo Carreño, Nicolás Zárate 

Suplemento semanal de Televitos, realizado por quienes tienen el Placer Culpable de amar los trabajos audiovisuales. Eso hace una gran diferencia.