Érase Una Vez Un Genio

Tras su debut mundial en el pasado Festival de Cannes, esta película marca el regreso del veterano realizador George Miller siete años después de su exitosa “Mad Max: Furia en el camino”. Protagonizada por Tilda Swinton e Idris Elba, tiene una atractiva visualidad y es una reflexión sobre el poder sugestivo de los relatos.

Dos de los más reconocidos actores británicos de la actualidad, Tilda Swinton e Idris Elba, comparten pantalla en una historia con elementos fantásticos y mágicos, dirigida por el veterano y siempre estimulante realizador australiano George Miller, de regreso tras siete años con su primer largometraje desde la exitosa y premiada “Mad Max: Furia en el camino”. Con esos ingredientes, no es de extrañar que hubiera muchas expectativas antes de la premiere mundial en el pasado Festival de Cannes de “Three Thousand Years of Longing”, que en países como México y España se ha traducido de manera más literal como “Tres mil años esperándote”, pero por estos lados acaba de llegar a la cartelera como “Érase una vez un genio”.

La recepción en el certamen francés fue bastante positiva y en general los críticos la han tratado bien. Y aunque no estamos ante un filme extraordinario o que entusiasme por completo, el resultado tiene elementos muy logrados. De partida, hay buena química entre sus dos protagonistas, a pesar de que en el papel la premisa argumental podía sonar al menos muy curiosa: Swinton encarna a Alithea, una académica británica que durante un viaje de trabajo a Estambul se encuentra a un djinn, uno de esos genios como los de los cuentos tradicionales, quien le puede conceder tres deseos; pero ella tiene una personalidad muy especial y no está demasiado convencida, lo que motivará al genio a contarle tres historias de tiempos antiguos en las que a él le tocó intervenir y en las que aparecen desde la mítica Reina de Saba hasta la esposa de un mercader con afán de conocimiento, en el siglo XIX.

Cuentos sobre cuentos

Swinton, quien de verdad siempre parece adaptarse tan bien a cada rol, está muy bien como esta Alithea de particular personalidad y sentido de la ironía, cuyo carácter contrasta con el relajado y seductor djinn de Elba. Uno de los elementos atractivos e interesantes del guion -que el propio George Miller escribió junto a Augusta Gore a partir de un cuento escrito hace casi tres décadas por la británica A. S. Byatt- es cómo su historia y a la vez un relato sobre los relatos, en los que al más puro estilo de Las mil y una noches se cuentan cuentos dentro de otro cuento, lo que permite tanto reflexiones sobre la oralidad de las historias, como también la manera en que nos relacionamos a través de lo narrado o cómo reflejamos o interpretamos la realidad a través de lo que contamos.

Es justamente ese aspecto lo que tiene un desarrollo algo irregular en “Érase una vez un genio”. Alithea y el djinn hablan, hablan y hablan y entremedio se van intercalando las historias que cuenta el genio. Y esa alternancia de tiempos y de formas de abordar el argumento no termina de cuajar por completo, lo que influye por momentos en el ritmo y en la fluidez narrativa. Sin embargo, no alcanza a ser grave ni perjudicar del todo el resultado general.

Veteranos talentos

Como se podía esperar en un cineasta como Miller, la visualidad del largometraje es una de sus virtudes, gracias a la dirección de arte y el trabajo en la dirección de fotografía de otro veterano, el ya casi octogenario John Seale, ganador del Oscar por “El paciente inglés” y quien se encontraba prácticamente retirado del cine y justamente regresó para estar a cargo de la fotografía en “Mad Max: Furia en el camino”, por la cual recibió su quinta nominación a la estatuilla. Seale trabaja muy bien con los colores y la iluminación y ayuda a que funcionen todos los elementos mágicos y fantásticos del argumento, lo que además de los efectos digitales se potencia en lo sonoro con la atmosférica música del productor y compositor holandés Tom Holkenborg.

Aunque muchos cinéfilos lo asocian especialmente con sus películas de Mad Max, las que inició precisamente con su ópera prima en 1979, en sus cuatro décadas de trayectoria fílmica Miller ha demostrado ser un director inquieto y ecléctico. Por su tono y estilo más lúdico, sensual y juguetón, dentro de su filmografía “Érase una vez un genio” podría emparentarse con uno de los títulos ochenteros del cineasta: “Las brujas de Eastwick”. Sea como sea, a sus 77 años queda demostrado que el realizador conserva su talento y virtudes. Ahora seguiremos esperando cuando en dos años más estrene Furiosa, nueva producción de la franquicia Mad Max. 

Título original: Three Thousand Years of Longing
Directora: George Miller
País: Australia, Estados Unidos
Año: 2022
Género: Fantasía, drama, romance
Duración: 108 minutos
Guión: George Miller, Augusta Gore
Con: Tilda Swinton, Idris Elba, Pia Thunderbolt, Aamito Lagum, Burcu Gölgedar, Matteo Bocelli, Kaan Guldur, Jack Braddy
Música: Tom Holkenborg
Producción: George Miller, Doug Mitchell
Fecha de estreno: 1 de septiembre, 2022
Distribuidora: BF Distribution

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