La tecnología sigue transformando la manera en que se hacen las películas, y ahora da un paso más con una de las franquicias más queridas del universo de Star Wars. Durante la producción de The Mandalorian and Grogu, el director Jon Favreau sorprendió al revelar que utilizó el dispositivo Apple Vision Pro para previsualizar la película en formato IMAX, una jugada que marca un antes y un después en la forma de planificar escenas para la gran pantalla.
Favreau, conocido por su constante interés en la innovación —ya lo demostró al usar la tecnología “The Volume” en la serie The Mandalorian— vuelve a posicionarse a la vanguardia del cine. En esta ocasión, decidió ir más allá de las limitaciones tradicionales de monitores y pantallas de edición, apostando por una experiencia inmersiva que le permitiera visualizar exactamente cómo se vería la película en una sala IMAX.
Software especial
La lógica es simple, pero poderosa: ningún televisor, por muy grande que sea, logra replicar la escala de una pantalla IMAX. Frente a ese desafío, el equipo desarrolló un software especial que, combinado con el Apple Vision Pro, permitía al director “sentarse” virtualmente en una sala de cine y observar las tomas con su proporción real. En otras palabras, Favreau podía evaluar cada plano como si ya estuviera proyectado ante una audiencia.
Este enfoque no solo mejora la precisión en la composición visual, sino que también optimiza la toma de decisiones creativas en tiempo real. Desde el encuadre hasta la profundidad de campo, cada detalle puede ajustarse considerando la experiencia final del espectador. En un proyecto como The Mandalorian and Grogu, donde la escala y el espectáculo son fundamentales, esta herramienta se convierte en un aliado clave.
Si bien otros cineastas ya habían experimentado con el Apple Vision Pro —como Jon Chu durante la postproducción de Wicked—, Favreau es el primero en utilizarlo específicamente para trabajar en formato IMAX. Esto abre una puerta interesante para el futuro del cine, donde dispositivos de consumo podrían integrarse cada vez más en procesos profesionales de alto nivel.
Efectos especiales en tiempo real
Además, el director también ha destacado su entusiasmo por herramientas como Unreal Engine, ampliamente utilizado en videojuegos, que le ha permitido previsualizar efectos especiales en tiempo real. De hecho, no descarta que en un futuro cercano la calidad de estos motores sea suficiente para integrarse directamente en el producto final, difuminando aún más la línea entre cine y tecnología interactiva.
Más allá del uso de inteligencia artificial, que hoy domina muchas conversaciones en la industria, Favreau apuesta por tecnologías que ya están disponibles y que pueden potenciar la creatividad sin reemplazarla. Su filosofía parece alinearse con una idea clara: cuanto más se pueda definir y perfeccionar una escena antes del rodaje final, mejor será el resultado.
The Mandalorian and Grogu, que llegará a los cines el 21 de mayo, no solo promete expandir el universo de Star Wars en la pantalla grande, sino también consolidarse como un ejemplo de cómo la innovación tecnológica puede redefinir el lenguaje cinematográfico.
Porque al final, no se trata solo de contar una historia… sino de cómo decides mostrarla. Y en ese terreno, Jon Favreau claramente está jugando en otra liga.







