Por Gracia De Dios

Por Gracia De Dios
Lo lees en 3 minutos

Ficha

Rating Televitos
Título original
Fecha de estreno
Año
Duración
137 minutos
Sitio web
Distribuidora

La última película del director francés François Ozon, basada en hechos reales, aborda el tema de los abusos cometidos por sacerdotes católicos contra niños. Específicamente, es el caso de Bernard Preymat quien hasta 1991 y durante 20 años cometió decenas de abusos en su parroquia de la ciudad de Lyon. El hecho se hizo público cuando un grupo de víctimas ya adultas comenzaron a exigir justicia en el 2014, primero en el seno de la Iglesia y luego ante la autoridad civil. El asunto, recién se resolvió en julio de este año cuando el cura fue hallado culpable y expulsado del sacerdocio, pero llegó a manchar a uno de los máximos referentes del catolicismo en Francia, el cardenal Philippe Barbarin.

By María Loreto González M.

Alexandre (Melvil Poupaud) vive en Lyon con su esposa e hijos. Por casualidad, se entera de que el sacerdote que abusó de él en un campamento de verano cuando era niño, sigue trabajando con menores. En busca de justicia, Alexandre se lanzará a una lucha a la cual se unen François (Denis Ménochet) y Emmanuel (Swann Arlaud), otras víctimas del religioso, con el fin de liberarse de sus sufrimientos a través de la palabra. Pero las repercusiones y consecuencias de sus testimonios no dejarán a nadie indiferente.

La película lleva a reflexionar sobre este flagelo que ya se ha hecho común en distintas partes del mundo, incluido Chile. En más de dos horas de duración nos damos cuenta que cualquier semejanza con la realidad, no es mera coincidencia: hay un modus operandi casi institucionalizado en la comisión de delitos de este tipo y de negación y protección por parte de los jerarcas de la iglesia católica a los autores. Un patrón casi calcado, que constituye una dinámica casi perversa de la institución clerical, que nos impacta como creyentes.

Francois Ozon es un conocido cineasta considerado parte de la “nueva ola” francesa y responsable de filmes como “Ocho mujeres”, “El amante doble”, “la piscina” y “Joven y bonita”, que con esta nueva cinta prueba una vez más que es capaz de sorprendernos con una entrega dramática y duras escenas como aquella donde el cura Preynat le confiesa a uno de los protagonistas que él no fue el único abusado, sino que muchos más.

GraciEl filme está dividido en dos partes y consta de tres relatos. El primero es el Alexander, un  hombre de unos 40 años, devoto católico y practicante, quien cuenta su calvario ocurrido hace más de 30 años cuando participada en el grupo de Scouts de la iglesia. El detonante es el descubrimiento que su agresor sigue en contacto con niños. Luego aparecerá François, quien no cree en Dios y no tiene hijos. El ha elegido no recordar ese pasado común con Alexander, a pesar de haber sufrido el mismo destino. Sin embargo, su medio familiar ofrecerá una visión compleja cuando surjan las denuncias, ya que no es un tema que esta familia desee desenterrar.

Finalmente, se nos presenta Emmanuel quien parece el menos favorecido económicamente de estos tres hombres, pero el que mayor poder de fuego interior posee. Una vez que la chispa se encendió, veremos en acción a las autoridades eclesiásticas de Lyon para proteger al sacerdote y poner un manto de olvido, especialmente a nivel de medios de comunicación, que los protagonistas no aceptarán de ninguna manera. 
La película, ganadora del Oso de Plata en el Festival de Berlin, es buena, interesante y no deja indiferente. La tensión está siempre presente, pero con visos de honestidad de parte del director y los abusados y de esperanza, de que se por fin de hará justicia. Un poco larga, con escenas medio repetitivas y con mucho diálogo, lo que puede provocar más de un bostezo, pero potente. Un dato curioso: el nombre de la película corresponde a la frase dicha por el cardenal Barbarin cuando se entera de las denuncias: “por gracia de Dios prescribió el delito”. Impresentable. 

Copyright © 2005-2019. All rights reserved