La idea de convivir con robots capaces de limpiar, ordenar objetos o colaborar en diferentes labores domésticas todavía puede parecernos propia de una película de ciencia ficción. Sin embargo, LG Electronics quiere transformar rápidamente ese escenario en una realidad cotidiana. La compañía surcoreana inauguró en Seúl una nueva Data Factory, desarrollada como parte de su alianza estratégica con NVIDIA, destinada a acelerar el aprendizaje de su próxima generación de robots.
El recinto se encuentra en el Campus de Investigación y Desarrollo de LG en Yangjae y cuenta con una superficie de 10.000 metros cuadrados. Allí, la empresa podrá recopilar, organizar y procesar enormes cantidades de información relacionada con los movimientos, las decisiones y la interacción de las máquinas con diferentes espacios.
No se trata únicamente de un centro donde los robots reciben instrucciones. La propuesta busca crear un ecosistema completo de entrenamiento en el cual puedan practicar una tarea una y otra vez, cometer errores en condiciones controladas y perfeccionar sus capacidades antes de entrar en contacto con personas o comenzar a operar en lugares reales.
Dentro de la instalación existen escenarios preparados para reproducir situaciones domésticas e industriales. Uno de estos espacios simula un departamento completamente equipado, donde el robot LG CLOiD puede entrenarse realizando labores de limpieza y otras actividades asociadas al cuidado del hogar.
Otra zona recrea las condiciones de una planta de ensamblaje. En ella, distintas unidades practican acciones como reconocer, clasificar, trasladar y apilar piezas. Posteriormente, los datos obtenidos durante cada ejercicio son revisados y refinados para mejorar la precisión de los sistemas.

Un entrenamiento acelerado mediante inteligencia artificial
Uno de los principales desafíos de la robótica consiste en conseguir que una máquina pueda adaptarse a escenarios variables. Una tarea tan sencilla para una persona como recoger un objeto cambia dependiendo de su forma, peso, ubicación y fragilidad. El robot debe aprender a identificar todas esas diferencias y responder correctamente sin provocar accidentes.
Para acelerar este proceso, la Data Factory combinará información procedente de pruebas físicas con datos sintéticos generados en ambientes virtuales. Estos últimos permiten recrear una gran variedad de situaciones sin necesidad de construir cada escenario en el mundo real. De esta manera, los algoritmos pueden enfrentarse a millones de variaciones, equivocarse y corregir su comportamiento dentro de un espacio seguro.
La infraestructura tecnológica de NVIDIA tendrá un papel fundamental en este trabajo. Herramientas como NVIDIA Omniverse y los modelos Cosmos permitirán transformar la información recopilada por LG en nuevos escenarios digitales de alta calidad. En ellos será posible modificar condiciones como la iluminación, la posición de los objetos o la distribución de una habitación, ampliando considerablemente las experiencias disponibles para el entrenamiento.
Este modelo también ayuda a reducir los tiempos y costos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial física. En vez de depender exclusivamente de largas jornadas de pruebas realizadas por robots en espacios reales, una parte importante de ese aprendizaje puede producirse mediante simulaciones.
LG espera procesar aproximadamente 100.000 horas de entrenamiento durante este año. Según las estimaciones entregadas por la compañía, ese volumen equivale a cerca de 12 años de aprendizaje continuo. La diferencia es considerable: experiencias que antes podían requerir años de trabajo ahora pueden concentrarse y analizarse en un periodo mucho más breve.

El proyecto se organiza alrededor de lo que la empresa describe como un “volante de datos”. Los robots generan información durante sus pruebas físicas, esos datos alimentan nuevas simulaciones y los resultados obtenidos regresan posteriormente a las máquinas. Así se crea un ciclo constante de recopilación, aprendizaje, aplicación y mejora.
“A través de la sinergia construida sobre ‘One LG’ y la colaboración estratégica con socios globales, aseguraremos nuestra competitividad en IA física y nos convertiremos en un proveedor integral de soluciones de robótica”, señaló Lyu Jae-cheol, CEO de LG Electronics.
La apertura de esta Data Factory refleja el interés de LG por avanzar más allá de la fabricación de dispositivos electrónicos tradicionales. La compañía busca reunir bajo una misma estrategia sus capacidades en electrodomésticos, componentes, software, inteligencia artificial y robótica. NVIDIA, por su parte, aporta la potencia computacional y las plataformas necesarias para procesar grandes cantidades de información.
Aunque la llegada masiva de asistentes robóticos al hogar todavía tendrá que superar desafíos relacionados con la seguridad, la autonomía, el precio y la confianza de los usuarios, la velocidad de su aprendizaje está aumentando. Las máquinas ya no necesitan depender exclusivamente de años de experiencia acumulada en el mundo físico: ahora también pueden practicar en entornos digitales antes de ejecutar una acción real.
Con esta nueva instalación en Seúl, LG y NVIDIA dan un paso importante hacia una generación de robots más preparados para comprender los espacios humanos. Quizás todavía no tengamos un asistente mecánico en cada casa, pero las bases tecnológicas para hacerlo posible ya están siendo construidas.






