Sep 15, 2026

Ignacia Baeza, Octavia Bernasconi y Vivianne Dietz revelan las heridas y secretos de Catedrales

Las actrices conversaron con Televitos sobre la construcción de sus personajes, el peso de la culpa, el trabajo con un destacado elenco y la experiencia de llevar a la pantalla la novela de Claudia Piñeiro. La miniserie chilena, compuesta por seis episodios, se estrena este 16 de septiembre en Prime Video.

¿Qué ocurre cuando una familia guarda silencio durante 30 años? Esa es una de las grandes preguntas que plantea Catedrales, la nueva miniserie chilena que llegará a Prime Video este 16 de septiembre. Antes de su estreno tuve la oportunidad de ver sus dos primeros episodios en pantalla grande y conversar con Ignacia Baeza, Octavia Bernasconi y Vivianne Dietz, tres de las actrices que dan vida a esta intensa historia marcada por la fe, la culpa y los secretos familiares.

Basada en la reconocida novela homónima de Claudia Piñeiro, Catedrales comienza con el asesinato de Ana Sardá, interpretada por Octavia Bernasconi. En 1986, la adolescente es encontrada muerta en un terreno baldío, pero el crimen queda sin culpables y termina destruyendo silenciosamente a su familia.

Treinta años después, Lía, la hermana de Ana, regresa a Santiago para acompañar a su padre enfermo. El personaje es interpretado por Vivianne Dietz durante su juventud y por Ignacia Baeza en su etapa adulta. Sin embargo, lo que comienza como un reencuentro familiar pronto se transforma en una búsqueda por conocer la verdad sobre un caso que nunca fue realmente resuelto.

La conversación comenzó precisamente recordando la exhibición de los dos primeros episodios en una sala de cine, una experiencia especial para las actrices, quienes hasta ese momento no habían visto el resultado completo de la producción.

Fue precioso porque uno no siempre tiene la suerte de verse en pantalla grande”, comentó Vivianne Dietz. Durante la realización solamente habían podido revisar algunas escenas relacionadas con el doblaje de sus voces, por lo que descubrir la continuidad del relato y la manera en que se conectaban sus dos líneas temporales fue una sorpresa.

Para quienes trabajaron principalmente en las escenas ambientadas en el pasado, también fue la primera oportunidad de conocer en profundidad el universo construido en el presente.

Uno más o menos sabía lo que estaba haciendo en el pasado y ellos conocían lo que estaban haciendo en el presente, pero yo no tenía idea de ese otro universo. Fue muy lindo verlo por primera vez”, explicó Octavia Bernasconi sobre una historia que fue filmada en Uruguay y que necesitaba diferenciar claramente sus épocas sin perder la conexión emocional entre ellas.

Ana es mucho más que la víctima

Aunque su asesinato desencadena el misterio, Ana no es presentada únicamente como la víctima de una tragedia. Durante los primeros episodios conocemos a una adolescente inquieta, llena de deseos y enfrentada a un entorno familiar profundamente religioso.

Octavia, Ana es la víctima alrededor de la cual gira el misterio, pero la serie necesita que la conozcamos como una joven con sueños, conflictos y una identidad propia. ¿Cómo trabajaste para que el público viera a la persona y no solamente a la víctima?

Creo que estaba escrito justamente para eso. El personaje de Ana no está construido como una víctima. Ella cumple el rol de ser la consecuencia de todo este entramado de secretos, misterios y silencios. El desafío era construir la vida para terminar con la muerte, construir su deseo de vivir. Es una adolescente que está conociendo el mundo, descubriendo su propio deseo y explorando sus amistades. Todo estaba ahí para que eso sucediera y, en ese sentido, fue más un goce que un desafío”, explicó Bernasconi.

Para la actriz, uno de los elementos fundamentales fue comprender que el público debía acompañar primero la vida de Ana para que posteriormente pudiera dimensionar el vacío que deja su muerte. Su personaje representa a una joven que intenta descubrir quién es, mientras las reglas y creencias de su entorno restringen las posibilidades de hacerlo libremente.

Dos actrices y una misma herida

Vivianne Dietz e Ignacia Baeza comparten uno de los desafíos más interesantes de la producción: interpretar a Lía en dos momentos completamente diferentes. Dietz encarna a una joven que comienza a cuestionar las creencias de su familia, mientras Baeza representa a una mujer que lleva tres décadas viviendo lejos de ese mundo, aunque nunca consiguió liberarse completamente del dolor.

Vivianne encontró las primeras claves del personaje durante la lectura de la novela, que conoció mientras se encontraba realizando el proceso de casting. Sin embargo, también destacó que la adaptación televisiva posee una identidad propia.

Lía es contestataria y rebelde, pero no solamente porque sí. Ella siente que vive dentro de una burbuja y quiere conocer más del mundo”, señaló la actriz.

El ingreso de Lía a la universidad resulta fundamental en ese despertar. Aunque es la primera integrante de su familia que consigue entrar a ese espacio, rápidamente comprende que todavía se encuentra limitada por la institución más cercana de todas: su propia familia.

En esas primeras escenas en la universidad se le abre el mundo. Ella empieza a escuchar a sus compañeros y comprende que, aunque pudo romper una burbuja, todavía vive dentro de otra”, agregó Dietz.

La Lía adulta, en cambio, se presenta como una mujer mucho más distante. Ignacia Baeza explicó que su personaje no regresa a Chile con la intención inicial de investigar la muerte de Ana. Vuelve para ver a su padre y es él quien le pide que retome un caso cerrado tres décadas atrás.

Ella tiene una contradicción porque quiere saber, pero no quiere estar ahí”, explicó Baeza. Aceptar la petición significa volver a mirar un pasado que intentó dejar atrás y enfrentarse nuevamente a una familia con la que prácticamente no ha tenido contacto.

¿Cómo se interpreta a una mujer que ha construido su vida lejos de su familia, pero que todavía sigue atrapada emocionalmente en el pasado?

Creo que había que construirla desde la pena. Lía carga con una mochila, se va y cierra la puerta de todo. Está completamente cerrada y, durante la historia, comienza a abrirse de a poquito. Mira todo con mucha distancia, pero Ana era su vida, su hermana y su amiga”, contó Ignacia.

La culpa también ocupa un lugar central en su interpretación. Antes de la muerte de Ana, Lía estaba concentrada en descubrir su propia vida y no alcanzó a conocer completamente lo que estaba ocurriendo con su hermana. La última conversación entre ambas queda interrumpida por la promesa de hablar al día siguiente, una oportunidad que nunca llega.

Para Dietz, esa situación explica parte del peso que Lía carga durante los años posteriores: “A pesar de haber sido la hermana más cercana, nunca se enteró de quién era ese amor secreto ni de lo que realmente estaba viviendo Ana. También existe una culpa importante por sentir que no estuvo para su hermana, aunque fuera algo propio de la juventud”.

Aprender de las grandes ligas

Catedrales también reúne a un destacado elenco que incluye a Alfredo Castro, Paulina García, Amparo Noguera y Marcelo Alonso. Para las tres actrices, compartir escenas y jornadas de grabación con intérpretes de esa trayectoria fue un desafío, pero también una oportunidad de aprendizaje.

Para mí eran las grandes ligas y el desafío era intentar estar a la altura”, reconocieron durante la entrevista. Sin embargo, destacaron especialmente la generosidad que encontraron en sus compañeros.

Alfredo Castro y Paulina García no solamente aportaron desde sus interpretaciones, sino que también las ayudaron durante las escenas. Lo mismo ocurrió con Amparo Noguera, con quien Ignacia Baeza comparte algunos de los enfrentamientos más intensos de la historia.

Solamente verlos ya era un aprendizaje. No era únicamente observar lo que hacían frente a la cámara, sino también escucharlos conversar fuera del set, conocer cómo hablaban de sus personajes y descubrir las reflexiones que realizaban antes de una escena”, comentó. Una experiencia que definió como un regalo “para el corazón” y, entre risas, como una oportunidad para aprender a actuar un poco mejor.

Una dirección basada en la confianza

La miniserie fue dirigida por Pepa San Martín y Fabiana Tiscornia, quienes estuvieron a cargo de las distintas líneas temporales de la historia. Ignacia Baeza destacó la sutileza, profundidad y verdad que Tiscornia buscó en la construcción de la Lía adulta.

Más que concentrarse exclusivamente en la forma de decir cada diálogo, la directora la invitaba a observar qué estaba ocurriendo dentro del personaje mientras hablaba. Para Baeza, quien reconoció estar dando sus primeros pasos dentro de este tipo de series, esa guía fue fundamental para comprender las diferencias entre formatos y encontrar el tono de la interpretación.

Octavia Bernasconi y Vivianne Dietz, por su parte, recordaron el trabajo de Pepa San Martín como una experiencia marcada por la libertad, la juventud y la alegría. La directora buscó que el pasado estuviera lleno de vida y de personajes que recién comenzaban a descubrir el mundo.

Pepa tiene algo muy mágico en su manera de hacer equipo. Trabaja desde el goce y desde la idea de que, si vamos a hacer esto, también debemos pasarlo bien. Cuando uno actúa desde el relajo aparecen otras posibilidades y surge la magia”, explicó Dietz.

Esa libertad creativa no significó trabajar sin orientación. Las actrices siempre sintieron que existía un soporte sólido detrás de cada propuesta: “Nos daba mucho espacio, pero al mismo tiempo sabíamos que ella tenía todo clarísimo. Existía la tranquilidad de sentir que estábamos cuidadas y sostenidas”.

Con solo dos episodios vistos, todavía son muchas las preguntas que Catedrales mantiene abiertas. Pero algo queda claro desde su comienzo: conocer al responsable del asesinato de Ana es solamente una parte de una historia mucho más profunda. La serie también busca descubrir cómo los silencios, las decisiones tomadas en nombre de la fe y la culpa pueden atravesar a una familia durante generaciones.

Catedrales contará con seis episodios y se estrenará este 16 de septiembre exclusivamente en Prime Video. Una producción que promete mantenernos atentos al misterio, pero, sobre todo, enfrentarnos a las dolorosas consecuencias de aquellas verdades que una familia decidió esconder durante demasiado tiempo. Yo no me la pierdo, ¿y tu?

Samantha Sparrow

Amo el cine y las series. Soy la fundadora de un medio de comunicación para poder dedicarme a mi pasión sin que nadie me diga qué puedo o no escribir. Y finalmente conseguir mi objetivo entrevistar a Peter Jackson y James Cameron.

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