Hay personajes que forman parte de la historia del cine y que, por lo mismo, representan un enorme desafío para cualquier actor que se atreva a interpretarlos nuevamente. Carrie White es uno de ellos. Desde que Stephen King publicó su novela y Brian De Palma la llevó a la pantalla grande en 1976, esta adolescente atormentada se convirtió en un referente del terror. Ahora, cincuenta años después de aquella película protagonizada por Sissy Spacek, una nueva generación tiene la oportunidad de conocerla.
La encargada de darle vida es Summer H. Howell, quien protagoniza la nueva serie de ocho episodios de Carrie, disponible en Prime Video desde el 7 de octubre.
En esta oportunidad, Mike Flanagan decidió explorar al personaje desde una perspectiva diferente. Carrie ya no es simplemente aquella joven aterrorizada por el mundo que la rodea. Aquí conocemos a una adolescente curiosa, amable y con ganas de descubrir lo que existe más allá de las paredes de su hogar.
Sin embargo, su llegada a la escuela pública, después de una vida marcada por el aislamiento y la estricta protección de su madre Margaret, interpretada por Samantha Sloyan, la enfrentará a una realidad para la que nadie la preparó.
Y si antes el acoso escolar terminaba cuando sonaba la campana, hoy las redes sociales pueden convertir una humillación en un espectáculo viral. Precisamente sobre estos temas, y sobre la responsabilidad de interpretar a un personaje tan conocido, Summer H. Howell compartió interesantes detalles de su experiencia en la producción.
Una Carrie diferente, sin mirar hacia el pasado
Una de las primeras cosas que me llamó la atención de sus declaraciones fue descubrir que, cuando consiguió el papel, Summer no había visto ninguna de las películas anteriores ni tampoco había leído la novela original. Algo que podría parecer sorprendente, considerando la importancia del personaje dentro del género de terror, pero que terminó siendo una ventaja para construir esta nueva versión.
La actriz cuenta que quedó completamente fascinada con los guiones desarrollados por Flanagan y su equipo. De hecho, estaba tan entusiasmada que leyó los ocho episodios de corrido y en voz alta, mientras su familia la escuchaba a medias. Según explica, desde el primer momento pudo imaginarse interpretando a esta Carrie, lo que aumentó todavía más sus ganas de participar en el proyecto. Pero había una pregunta inevitable: ¿debía conocer las versiones anteriores antes de comenzar a trabajar?
¿Por qué decidiste no ver las adaptaciones anteriores de Carrie antes de interpretar al personaje?
Después de conseguir el papel, le pregunté a Mike si quería que viera las películas o leyera el libro. ¡Me dijo que no! Estuvimos de acuerdo en que lo mejor era concentrarme en crear mi propia Carrie.
Una decisión que resulta bastante interesante, especialmente cuando hablamos de un personaje tan asociado a la interpretación de Sissy Spacek. Eso sí, la actriz finalmente pudo disfrutar de la película original, pero solamente cuando terminó el rodaje.
La experiencia fue bastante especial, porque la vio junto a Flanagan, parte del elenco y numerosos habitantes de Vancouver en el Rio Theatre. Poco después también leyó la novela de Stephen King. De esta manera, pudo conocer el origen del personaje sin que aquellas interpretaciones condicionaran su trabajo frente a las cámaras.

La adolescencia y el difícil camino hacia la identidad
Uno de los aspectos más interesantes de esta adaptación es que Carrie no comienza su historia completamente dominada por el miedo. Summer explica que para ella era fundamental mostrar la curiosidad de la protagonista, su agradecimiento por descubrir el mundo exterior y, especialmente, su inocencia.
Porque cuando Carrie llega por primera vez a la escuela, no intenta aparentar ser alguien diferente. Simplemente quiere conocer personas, aprender y encontrar su lugar. Una situación que cambia cuando comienza a experimentar el rechazo y la crueldad de sus compañeros.
Para construir esta transformación, la actriz recurrió a sus propias experiencias durante la adolescencia.
“Me inspiré mucho en mi propia vida. Carrie atraviesa un intenso proceso de autodescubrimiento, experimentando el mundo y conociendo personas por primera vez”.
Summer también asistió a una escuela pública, por lo que recuerda perfectamente las inseguridades y presiones que pueden aparecer durante aquellos años. Incluso reconoce que todavía conserva una memoria física de lo incómoda que llegó a sentirse en determinados momentos de esa etapa.
“Creo sinceramente que no comencé a convertirme en mi verdadero yo hasta que terminé la escuela secundaria”.
Hoy, con una mayor confianza en sí misma, considera que pudo interpretar de mejor manera el despertar personal de Carrie y el descubrimiento de sus habilidades telequinéticas. Aunque también reconoce que a su personaje todavía le queda mucho camino por recorrer.
Y es que esta Carrie no solamente debe aprender a controlar sus poderes. También necesita comprender las emociones, las relaciones humanas y las contradicciones de un entorno que puede ser maravilloso, pero igualmente cruel. Para Summer, gran parte de la temporada muestra a la protagonista intentando recuperar aquella inocencia y optimismo que tenía cuando llegó por primera vez a la escuela.

Samantha Sloyan y una relación entre madre e hija llena de contradicciones
Por supuesto, hablar de Carrie también significa detenerse en uno de los vínculos más complejos de la historia: la relación entre Carrie White y su madre Margaret. En esta nueva adaptación, Samantha Sloyan interpreta a una mujer que intenta proteger a su hija de los peligros del mundo exterior, aunque sus métodos terminan convirtiéndose en una fuente de sufrimiento.
Summer no escatima elogios cuando recuerda su experiencia trabajando junto a ella.
“Filmar con Samantha Sloyan fue como un sueño. Es una persona muy sencilla, divertida y extraordinariamente talentosa”.
Pero más allá de la admiración profesional, ambas actrices tenían muy claro que debían conservar un elemento esencial de sus personajes: el amor que existe entre madre e hija. Aunque su relación sea intensa y conflictiva, Summer explica que nunca quisieron perder de vista ese sentimiento.
Carrie comienza a buscar independencia y desea aprender a través de sus propias experiencias, mientras Margaret intenta mantenerla a salvo de cualquier amenaza. El problema aparece cuando esa necesidad de protección termina llevándola a situaciones extremas.
La actriz también recuerda que trabajar con Sloyan resultaba sorprendentemente sencillo, pese a la carga emocional de sus escenas. Incluso confiesa que en ocasiones se descubría observando la actuación de su compañera mientras filmaban los planos correspondientes a Margaret. Para Summer, compartir el set con alguien de su experiencia significó una oportunidad de aprendizaje constante.

La escena de las duchas: un día agotador, pero inolvidable
Quienes conocen la historia original saben que existe una escena imposible de olvidar: la humillación que Carrie sufre en las duchas de la escuela. En esta adaptación, el momento vuelve a tener una enorme importancia, ya que representa uno de los primeros encuentros de la protagonista con la crueldad de sus compañeras.
Summer recuerda que necesitaron una jornada completa para grabar la secuencia. Fue un día largo, físicamente exigente y emocionalmente agotador, especialmente por las escenas de riesgo que debió realizar. Sin embargo, asegura que también disfrutó mucho de la experiencia gracias al ambiente que existía entre las actrices.
Uno de los recuerdos más curiosos ocurrió durante la grabación de un plano subjetivo, que mostraba lo que Carrie estaba viendo. Mientras Summer permanecía sentada a un costado del set, sus compañeras debían lanzar tampones y toallas higiénicas directamente hacia la cámara.
Una situación bastante particular que, según cuenta, convirtió aquella jornada en algo difícil de olvidar. Pese al cansancio y a la intensidad del material, la actriz asegura estar muy satisfecha con el resultado final.

El terror quedaba frente a las cámaras
Resulta curioso descubrir que una producción con temas tan oscuros haya tenido un ambiente de rodaje completamente diferente.
Summer recuerda que, aunque estaban trabajando en una historia dramática y emocionalmente intensa, fuera de cámaras predominaban las risas y la buena convivencia.
El elenco principal desarrolló una relación muy cercana y siempre encontraba alguna manera de entretenerse durante los descansos.
Entre sus actividades favoritas estaban dibujar en pizarras, jugar al ahorcado y organizar partidos de básquetbol.
Aunque, según recuerda entre risas, Joel solía derrotarlos ampliamente cada vez que jugaban.
También disfrutaban de cenas y noches de juegos junto a Mike Flanagan y otros integrantes del equipo.
Para la actriz, esos momentos fueron mucho más importantes que las actividades mismas, porque permitieron construir amistades y generar confianza entre todos.
Una cercanía que resulta especialmente valiosa cuando los intérpretes deben enfrentarse a escenas emocionalmente exigentes.

“Se necesita valentía para ser amable”
Más allá de las habilidades sobrenaturales y de las situaciones terroríficas, Summer considera que esta nueva adaptación tiene un mensaje profundamente humano. Y probablemente esa sea una de las razones por las que la historia de Stephen King continúa siendo relevante después de tantas décadas.
La actriz destaca que el formato de ocho episodios permite conocer mejor a los personajes, comprender sus experiencias y descubrir las razones que los llevan a comportarse de determinada manera. En lugar de presentar únicamente víctimas y victimarios, la serie busca explorar las circunstancias que influyen en sus decisiones.
¿Qué mensaje te gustaría que el público se llevara después de ver esta nueva versión de Carrie?
Si hay algún mensaje que espero que se lleven después de ver Carrie, es que sean amables. Como verán en la serie, tenemos mucho más tiempo para conocer a los personajes y sus historias, y entender por qué actúan como lo hacen.
La actriz agrega que nunca podemos saber realmente qué está viviendo otra persona ni cuánto pueden afectarla nuestras palabras o acciones. Especialmente en una época donde las redes sociales permiten esconderse detrás de una pantalla y donde muchas veces resulta más sencillo participar de una burla que defender a quien está siendo atacado.
“Es muy fácil ser cruel para encajar, incluso cuando esa no es tu verdadera personalidad. Especialmente con las redes sociales y las personas que se esconden detrás de sus pantallas. Se necesita valentía para ser amable y necesitamos más de eso”.
Una reflexión que resume perfectamente el espíritu de esta adaptación. Porque, aunque Carrie continúa siendo una historia de terror, los monstruos no necesariamente son aquellos que poseen habilidades sobrenaturales. A veces son las personas comunes, sus prejuicios, sus palabras y las pequeñas decisiones que toman todos los días.
Y quizás ahí está lo más interesante de esta nueva versión: mostrarnos que antes de convertirse en un símbolo del horror, Carrie White era simplemente una adolescente que quería descubrir el mundo, encontrar amigos y sentirse aceptada.
Con Summer H. Howell como protagonista y Mike Flanagan detrás de esta reinterpretación, Carrie invita a una nueva generación a conocer una historia que, lamentablemente, sigue teniendo mucho que decir sobre nuestra sociedad.
Los ocho episodios de Carrie ya se encuentran disponibles exclusivamente en Prime Video.







