La moda siempre fue uno de los grandes protagonistas de El Diablo Viste a la Moda, pero la esperada secuela decidió subir todavía más la apuesta. Con una estética mucho más sofisticada, lujosa y ambiciosa, El Diablo Viste a la Moda 2 ya está conquistando a los fanáticos del cine y del universo fashion en salas de cine de todo el mundo.
Y es que esta nueva entrega no solo trae de regreso a personajes icónicos como Miranda Priestly, Andy Sachs, Emily Charlton y Nigel, sino que además convierte cada escena en una declaración de estilo. Grandes casas de moda como Balenciaga, Dior, Armani Privé, Chanel y Jean-Paul Gaultier aparecen integradas en el relato de manera natural, reforzando el glamour y la elegancia que hicieron inolvidable a la película original de 2006.
Como complemento al estreno, se lanzó además un contenido especial enfocado en el vestuario de la cinta, donde la reconocida diseñadora Molly Rogers comparte detalles sobre el proceso creativo detrás de algunos de los looks más impactantes de la película.
Miranda Priestly volvió a imponer tendencia
Desde su primera aparición, Miranda Priestly deja claro que continúa siendo la reina absoluta del estilo. Interpretada nuevamente por Meryl Streep, el personaje hace una entrada inolvidable en una gala de la revista Runway usando un impresionante vestido rojo diseñado especialmente por Pierpaolo Piccioli durante sus inicios en Balenciaga.
La pieza no solo marca el tono visual de la película, sino que además reafirma el poder y la elegancia que siempre han definido a Miranda. Según reveló Molly Rogers, la propia Streep participó activamente en la elección del vestuario del personaje, quien luce nada menos que 28 cambios de ropa a lo largo del film.
Otro de los atuendos que más comentarios ha generado es la chaqueta con borlas de Dries Van Noten que Miranda usa durante una reunión de trabajo. Para Rogers, esta pieza funciona como un guiño directo al legendario look bordado que Miranda utilizó en la primera película durante su inolvidable discurso sobre el azul cerúleo.
La diseñadora explicó que desde que leyó el guion sabía que esa chaqueta debía aparecer en pantalla, ya que representaba una conexión simbólica entre ambas películas y la evolución del personaje.
Andy Sachs y una evolución mucho más sofisticada
Si en la película original Andy estaba descubriendo el mundo de la moda, en esta secuela queda claro que aprendió bastante durante su paso por Runway. Anne Hathaway regresa con una versión más madura y elegante de Andy Sachs, manteniendo eso sí ciertos elementos clásicos de su estilo.
Uno de los looks más comentados ocurre durante una cena en Milán, donde Andy aparece usando un sofisticado pantalón de terciopelo negro con tirantes bordados perteneciente a la colección Otoño 2024 de Armani Privé. El outfit funciona además como homenaje a Giorgio Armani, cuyo legado estuvo muy presente durante el rodaje.
La diseñadora Molly Rogers comentó que para construir el estilo de Andy se inspiró nuevamente en la estética masculina-femenina que definió al personaje en la primera entrega. Chalecos, blazers estructurados, pantalones de tiro alto y blusas elegantes dominan el guardarropa de Andy, con referencias claras a figuras icónicas como Annie Hall y Katherine Hepburn.
En total, el personaje utiliza 47 cambios de vestuario, incluyendo piezas de Chanel, Gabriela Hearst y Paco Rabanne, consolidando a Andy como una mujer que ya entiende perfectamente cómo moverse dentro del competitivo mundo fashion.
Emily Charlton lleva el dramatismo fashion al siguiente nivel
Uno de los personajes que más evoluciona en la secuela es Emily Charlton, interpretada nuevamente por Emily Blunt. Lejos de ser solo la asistente exigente y sarcástica de Runway, ahora ocupa un importante cargo dentro de Dior.
Y claro, su vestuario refleja completamente este nuevo estatus.
Su introducción en pantalla ocurre con un look impactante compuesto por una blusa Dior, pantalones Jean-Paul Gaultier y un corsé Wiederhoeft. Más adelante, también destaca un overol vintage de Jean-Paul Gaultier combinado con piezas Dior mientras supervisa remodelaciones dentro de la casa de moda francesa.
Para Emily Blunt, la ropa de Emily está pensada específicamente para llamar la atención y transmitir autoridad. Rogers agrega que era el personaje más divertido de vestir porque permitía tomar mayores riesgos visuales y jugar con siluetas más atrevidas.
Nigel sigue siendo el rey de la elegancia masculina
Mientras Miranda representa el poder y Emily el dramatismo fashion, Nigel continúa siendo el personaje más refinado del universo Runway. Stanley Tucci vuelve a entregar una interpretación llena de carisma y sofisticación, acompañada por un vestuario impecable.
Entre sus mejores looks destaca un traje príncipe de Gales de tres piezas firmado por Richard James, acompañado por camisa de Turnbull & Asser y corbata vintage durante una visita a Dior.
Otro de los momentos más elegantes del personaje llega en la gala de Runway, donde Nigel luce un esmoquin confeccionado a medida por Zegna.
Según Tucci, Nigel siempre ha tenido un estilo extravagante, pero cuidadosamente equilibrado. La mezcla de estampados, capas y texturas convierte al personaje en uno de los más interesantes visualmente dentro de la película.
Una secuela donde la moda vuelve a ser protagonista
Más allá de la nostalgia, El Diablo Viste a la Moda 2 logra expandir el universo de la película original llevando el vestuario a un nivel todavía más cinematográfico y espectacular.
Cada look ayuda a contar la evolución de los personajes y demuestra cómo la moda puede convertirse en una herramienta narrativa tan importante como los diálogos o las actuaciones.
Para los amantes del cine, el lujo y las grandes firmas, esta secuela funciona prácticamente como una carta de amor a la industria fashion. Y para quienes crecieron con la película original, el regreso de Miranda, Andy, Emily y Nigel es simplemente irresistible.








