Jul 16, 2026

Review de La Odisea

Con un elenco que generó dudas antes de su estreno, Christopher Nolan construye su película más ambiciosa hasta ahora: un relato bélico, familiar y visualmente arrollador que conquista minuto a minuto lo que el hype había puesto en duda.

Llegué a La Odisea con más prejuicios de los que me gustaría admitir. Meses de debate sobre el casting, teorías sobre cómo se podía condensar un poema de 12.000 versos en una película. Y la sombra inevitable de comparar los trabajos anteriores de Christopher Nolan. Nada de eso sobrevivió a los primeros veinte minutos. Lo que sigue es un relato que, escena a escena, fue desarmando cada una de mis dudas.

Nolan es querido por su compromiso con los efectos prácticos, y aquí eso se nota en cada textura: el mar, la sangre, las llamas, el inframundo. Pude verla en una sala IMAX, recordemos que la película fue rodada íntegramente con cámaras IMAX. Y esa decisión técnica se traduce en una inmersión pocas veces vista en el cine de aventuras contemporáneo. El Cíclope, las Sirenas, los gigantes Lestrigones: cada criatura mitológica combina animatrónica, dobles de riesgo y CGI con tal fluidez que cuesta identificar dónde termina lo artesanal y empieza lo digital. El resultado no es solo espectáculo; es una sensación física de peso y consecuencia que otras películas de dioses y monstruos rara vez logran.

La dirección de fotografía de Hoyte van Hoytema. Y el diseño de producción de Ruth De Jong construyen un mundo antiguo que no busca la épica de cartón piedra, sino una belleza áspera y creíble. Cada isla, cada templo, cada nave parece tener historia propia, no solo estar ahí para lucir bien en pantalla ancha.

Un elenco que termina justificando el ruido

Matt Damon evita el camino fácil del héroe invencible. Su Odiseo es un hombre agotado por la guerra, con la barba y la mirada de alguien que ha visto demasiado. Más cercano a un sobreviviente que a un campeón. Esa fragilidad es, paradójicamente, lo que sostiene la película. Uno no sigue a un semidiós, sigue a un padre y esposo que quiere volver a casa antes de que sea tarde. A mi al menos me hizo llorar dos veces.

Anne Hathaway construye una Penélope de una firmeza notable, lejos del cliché de la esposa paciente. Y Tom Holland aporta la inquietud de un hijo que necesita pruebas de que su padre sigue vivo. Robert Pattinson se roba cada escena como Antinoo, el pretendiente más despreciable de Ítaca. Con un nivel de desfachatez que resulta casi divertido de odiar, sobre todo en las escenas finales. Charlize Theron y Zendaya dan cuerpo a Calipso y Atenea con una contención elegante, mientras que Lupita Nyong’o asume un doble rol como Helena y su hermana gemela con una precisión que demuestra por qué el casting diverso terminó siendo, en la práctica, una de las mejores decisiones creativas de la película y no el problema que muchos anticipaban.

Pero la actuación que se queda grabada es la de Samantha Morton como Circe. En apenas unos minutos construye la secuencia más aterradora de toda la filmografía de Nolan. Una escena que mezcla horror puro con una tristeza profunda sobre la crueldad humana.

Mención especial para Elliot Page, como Sinón, el joven soldado que lo entrega todo por su batallón y también por su familia. En la escena en el Inframundo demuestra porque Nolan lo sigue llamando a sus películas.

La estructura que hace que el tiempo desaparezca

Nolan, fiel a su costumbre de jugar con las líneas temporales, monta la película como una red de recuerdos dentro de recuerdos, alternando el viaje de Odiseo con la búsqueda de Telémaco en Ítaca. Junto a la editora Jennifer Lame -ganadora del Oscar por Oppenheimer– construye un relato donde el tiempo se comporta menos como una línea recta y más como un mapa que se puede recorrer en cualquier dirección. Es, probablemente, la razón por la que una película de casi tres horas se siente mucho más corta: la narración nunca se detiene a explicar de más, confía en que el espectador arme las piezas.

La música de Ludwig Göransson acompaña esa estructura con un pulso constante, entre lo ritual y lo urgente, que empuja cada set piece pero un par de temas me sacaron unos segundos, no tanto como para perderme.

Debajo de las criaturas y los dioses, el regreso de Odiseo a casa funciona también como una lenta toma de conciencia sobre el daño que él mismo provocó durante la guerra, amé ese diálogo cuando se da cuenta de las decisiones que tomó. Nolan no está interesado en glorificar el combate; está interesado en lo que queda después de él. Esa mirada le da a la película una profundidad emocional que va más allá del espectáculo visual, y es probablemente lo que la separa de otras épicas mitológicas recientes.

Entré con prejuicios sobre el casting, sobre si la historia aguantaría el peso de la adaptación, sobre si tres horas de mitología griega podían sostenerse sin cansar. Salí convencida de lo contrario. La Odisea es una demostración de que Nolan sigue siendo de los pocos cineastas capaces de sostener una escala gigantesca sin perder la intimidad de sus personajes. Si tienes la posibilidad de verla en IMAX, esa es la manera de experimentarla como fue pensada. (Aunque si mejorarán los asientos sería mucho mejor).

Sigue la cobertura completa de estrenos en nuestra edición digital.

  • Título Original: The Odyssey
  • Director: Christopher Nolan
  • País: Reino Unidos, Estados Unidos
  • Año: 2026
  • Género: Acción, Epica, Fantasía, Aventura, Drama
  • Duración: 2 hora 52 minutos
  • Con: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya, Charlize Theron, Elliot Page, Samantha Morton, Jon Bernthal, Himesh Patel, Mia Goth
  • Guión: Christopher Nolan, basada en la novela de Homero
  • Música: Ludwig Göransson
  • Producción: Christopher Nolan, Emma Thomas
  • Fecha de estreno: 16 de julio, 2026
  • Distribuidora: Andes Films Chile
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Samantha Sparrow

Amo el cine y las series. Soy la fundadora de un medio de comunicación para poder dedicarme a mi pasión sin que nadie me diga qué puedo o no escribir. Y finalmente conseguir mi objetivo entrevistar a Peter Jackson y James Cameron.

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