En el marco del CES 2026 en Las Vegas, Samsung volvió a posicionarse en el centro de la conversación tecnológica al mostrar lo que ya es considerada la TV más brillante del mundo. La responsable de este logro es Samsung Display, la división del grupo dedicada exclusivamente al desarrollo de tecnologías de visualización, que presentó una nueva generación de paneles QD-OLED con un nivel de brillo que llega hasta los 4.500 nits, una cifra récord para este tipo de pantallas.
Este avance marca un punto de inflexión en el desarrollo de displays autoemisivos, conocidos por su excelente contraste y negros profundos, pero tradicionalmente más limitados en brillo. Con esta nueva generación, Samsung Display no solo rompe esa barrera, sino que eleva el estándar de lo que se puede esperar en calidad de imagen para televisores de próxima generación.
Más brillo, más color y mayor precisión visual
El salto tecnológico detrás de estos nuevos paneles QD-OLED se explica por el uso de materiales orgánicos optimizados y una cuidadosa combinación de la máxima luminancia de cada componente del panel. Gracias a esta fórmula, el aumento de brillo no sacrifica otros aspectos clave de la imagen. Por el contrario, permite una reproducción de color más vívida, precisa y nítida, mejorando la experiencia visual en todo tipo de contenidos.
El resultado es una imagen que destaca tanto en escenas oscuras como en las más luminosas, con colores intensos y detalles más definidos. Esta evolución resulta especialmente relevante en un contexto donde las pantallas no solo sirven para ver contenido, sino que se convierten en el eje de experiencias cada vez más inmersivas y personalizadas.
La demostración de estos paneles fue parte de una exhibición más amplia de Samsung Display, orientada a mostrar cómo la innovación visual puede potenciar experiencias impulsadas por Inteligencia Artificial, tanto en escenarios cotidianos como en propuestas que miran directamente al futuro.
Pantallas que dialogan con la IA y miran al futuro
Dentro de esta exhibición, Samsung Display también presentó conceptos que amplían el rol tradicional de las pantallas. Uno de ellos fue AI OLED Bot, una plataforma que integra un panel OLED como interfaz de comunicación entre las personas y la Inteligencia Artificial. La idea es que la pantalla no solo muestre información, sino que se convierta en un punto de interacción más natural e intuitivo.
Otro de los desarrollos destacados fue un panel RGB micro-OLED de alta densidad de píxeles, diseñado especialmente para dispositivos de realidad extendida (XR). Este tipo de pantalla apunta a ofrecer imágenes extremadamente detalladas en formatos compactos, una característica clave para experiencias inmersivas como la realidad aumentada y la realidad virtual.
Con estas demostraciones, Samsung Display dejó claro que su enfoque va más allá del brillo récord. La compañía busca mostrar la versatilidad de sus tecnologías de paneles y cómo estas pueden adaptarse a distintos usos, desde televisores de gran formato hasta dispositivos avanzados orientados a nuevas formas de interacción.
La presentación en CES 2026 confirma que el futuro de las pantallas pasa por combinar alto rendimiento visual, innovación en materiales y una integración cada vez más profunda con la Inteligencia Artificial. Y, al menos en términos de brillo, Samsung ya dejó la vara muy alta.











