El cine chileno suma un nuevo estreno que promete quedarse dando vueltas en la cabeza —y en el corazón— de los espectadores. Cuerpo Celeste, el segundo largometraje de Nayra Ilic García, aterriza en salas nacionales con una historia íntima, emocional y profundamente conectada con la identidad de un país en transformación. Y lo hace con un plus: el lanzamiento simultáneo del videoclip de “Ojos celestes”, su canción original.
Ambientada en el norte de Chile a comienzos de los años 90, la película sigue a Celeste, una adolescente que atraviesa un momento clave en su vida: el fin de la infancia. En medio de tensiones familiares y un contexto social que también está cambiando, la protagonista se enfrenta a preguntas que no tienen respuestas fáciles, en una etapa donde todo parece tambalear.
El rol principal recae en Helen Mrugalski, quien lidera un elenco sólido que incluye a Daniela Ramírez, Néstor Cantillana, Mariana Loyola y Nicolás Contreras. Este último no solo actúa en la cinta, sino que también aporta desde su faceta musical bajo el nombre de NIKOKONT, interpretando el tema central del filme.
Una historia que se siente cercana
Lo que hace especial a Cuerpo Celeste es su capacidad de capturar emociones universales desde un relato profundamente local. La adolescencia, la incertidumbre, el primer amor y la sensación de pérdida están presentes en cada escena, pero siempre desde una mirada honesta y sin artificios.
La directora construye un relato que se mueve entre lo íntimo y lo simbólico, utilizando el paisaje del norte chileno no solo como telón de fondo, sino como un elemento narrativo clave. El entorno árido y luminoso dialoga con el mundo interior de Celeste, generando una atmósfera que se vuelve cada vez más envolvente.
No es casualidad que la película haya tenido un destacado recorrido por festivales internacionales como Festival de Tribeca, Festival Internacional de Cine de San Sebastián y Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Su propuesta conecta con audiencias diversas gracias a su sensibilidad y su forma de abordar el crecimiento personal.
Música que amplifica la emoción
Uno de los grandes aciertos del proyecto es la integración de la música como extensión del relato. “Ojos celestes”, interpretada por NIKOKONT, no fue originalmente concebida para la película, pero terminó encajando de manera casi perfecta con la historia.
La canción, escrita años antes del rodaje, aborda temas como la soledad, la incertidumbre y la búsqueda de sentido, elementos que dialogan directamente con el viaje emocional de la protagonista. En el videoclip —estrenado junto con la película— estas sensaciones se potencian visualmente, reforzando el universo narrativo de Cuerpo Celeste.
Este cruce entre cine y música no solo suma capas al relato, sino que también amplía la experiencia para el espectador, invitándolo a conectar con la historia desde distintos lenguajes.
Un cine que habla desde la emoción
En un panorama donde muchas producciones apuestan por lo espectacular, Cuerpo Celeste destaca por su sutileza. Es una película que no necesita grandes giros para impactar, porque su fuerza está en los detalles: en las miradas, en los silencios y en esos momentos que todos, de alguna forma, hemos vivido.
Con este estreno, Nayra Ilic García reafirma su lugar como una voz relevante dentro del cine chileno contemporáneo, apostando por historias que no solo se ven, sino que se sienten.
Disponible desde hoy en cines, Cuerpo Celeste es una invitación a detenerse, mirar hacia adentro y recordar ese momento en que crecer dejó de ser una idea y se convirtió en una realidad.







