Abr 10, 2025

Review de La niña de mis ojos

Una historia de mariposas en el estómago, nostalgia dosmilera y estrellas del K-pop que brillan en la pantalla grande.

Hay algo profundamente conmovedor en recordar el primer amor. No importa si fue correspondido o un simple crush que viviste en silencio. Siempre hay una canción, un olor, una imagen que nos transporta de vuelta a esa época en la que todo era nuevo y cada emoción se sentía al máximo. Y es justamente esa nostalgia la que captura con ternura y frescura la película surcoreana La niña de mis ojos, un remake del filme taiwanés del mismo nombre que se estrena este 10 de abril en salas chilenas.

Protagonizada por dos idols del K-pop —el encantador Jun Jin-young, ex integrante de B1A4, y la carismática Kim Da-Hyun del exitoso grupo Twice—, esta cinta nos lleva de la mano por los pasillos de un colegio coreano de principios de los años 2000. Uniformes impecables, teléfonos con tapita que apenas servían para mandar mensajes y una atmósfera marcada por la esperanza de los días más simples, cuando el corazón se aceleraba con una simple mirada. Un romance adolescente, sí, pero también un relato de crecimiento, transformación y búsqueda de identidad.

Un amor que empieza con un castigo

La historia sigue a Jinwoo, el clásico chico problemático de la clase. Irónico, rebelde, algo fanfarrón… pero con una fragilidad que se oculta tras esa fachada de “me da lo mismo todo”. Para calmar su actitud, los profesores deciden sentarlo junto a Seon-ha, la presidenta del curso. Ella es el polo opuesto: disciplinada, estudiosa, dulce, y tan perfecta que todos los chicos sueñan con conquistarla. Por supuesto, Jinwoo no parece impresionado al principio. Pero ya sabemos cómo funcionan estas cosas…

Lo interesante es que el guión no cae en el cliché de chico rudo que «rescata» a la chica buena, ni viceversa. Aquí lo que se da es una influencia mutua: Jinwoo empieza a cambiar por ella, sí, pero también Seon-ha se ve transformada por la cercanía de él. Ese juego de tiras y aflojas entre dos mundos opuestos genera una tensión bonita, con diálogos torpes (como son a esa edad), gestos tímidos y miradas que valen más que mil palabras.

Jun Jin-young se luce en su papel. Hay algo muy genuino en cómo interpreta a Jinwoo: no es el galán perfecto, pero transmite esa inocencia pura del primer amor, donde los nervios juegan en tu contra y cualquier gesto se vuelve gigantesco. El actor, que ya tiene experiencia en dramas coreanos como Love in the Moonlight o Sweet Home, demuestra aquí una sensibilidad que sorprende y emociona.

Por su parte, Dahyun, que debuta en un protagónico cinematográfico, entrega una interpretación contenida pero potente. Su Seon-ha no es una caricatura de la chica buena, sino una adolescente real, con dudas, sueños propios y una vulnerabilidad muy bien trabajada. La química entre ambos actores es palpable, y aunque es una pareja que parte desde la tensión, evolucionan de forma natural hacia una conexión que se siente honesta.

Viaje al pasado: Corea del 2002

Uno de los elementos más atractivos de La niña de mis ojos es su ambientación. La directora Cho Young-myung, en su debut en el cine comercial, decidió situar la historia en el año 2002, una fecha emblemática para Corea del Sur porque fue cuando el país coorganizó la Copa Mundial de Fútbol. Ese contexto histórico no es solo decorativo: le da una capa de nostalgia y esperanza al relato, anclándolo en una época de transformación social y cultural.

Los detalles están cuidados con mucho cariño: los celulares antiguos, los peinados, la música (¡ese momento de karaoke con la canción “You have a crush on me” es simplemente adorable!). Todo contribuye a esa sensación de que estamos viendo un recuerdo, una cápsula del tiempo que nos devuelve a nuestros propios días de adolescencia.

Y es que la película tiene esa virtud poco frecuente de hacernos sentir parte de la historia, de hacernos recordar cómo fue cuando todo era tan intenso, tan nuevo, tan importante. Cada escena está impregnada de una dulzura que no empalaga, con una dirección que sabe cuándo apretar el acelerador emocional y cuándo detenerse a observar los pequeños gestos que construyen un vínculo.

Un drama con corazón K-pop

No podemos ignorar el impacto que tiene contar con dos figuras tan populares como Jin-young y Dahyun. Este casting no es solo una jugada comercial, sino que aporta un ingrediente extra de curiosidad y cercanía para los fans del K-pop y los k-dramas. Ver a tus ídolos en roles protagónicos en el cine es una experiencia que trasciende lo narrativo: genera comunidad, conversación y una conexión emocional potente.

Pero más allá de sus nombres, lo importante es que ambos están a la altura del desafío. No se sienten forzados ni sobreactuados. Se nota que han trabajado sus personajes con respeto y compromiso. En especial Dahyun, que demuestra que puede ir mucho más allá de los escenarios y las coreografías. Su actuación es sensible, expresiva y muy prometedora para futuras incursiones en el cine.

Además, la película es una excelente puerta de entrada para quienes aún no se han atrevido con el cine coreano. Su ritmo es ágil, su historia universal y su estética hermosa. Y para los ya iniciados, es un regalo. Una carta de amor a la juventud, a las primeras veces, y a esa sensación de que el mundo empieza y termina en el corazón de alguien más.

Conclusión: una historia que queda en la memoria

La niña de mis ojos es una película que no pretende reinventar el género del romance adolescente, y eso está bien. Lo que hace —y lo hace muy bien— es capturar la esencia de lo que significa enamorarse por primera vez. Es un filme que apuesta por lo emocional, por los silencios, por los cambios sutiles. Que nos invita a volver a ese momento donde amar a alguien era un descubrimiento y no una estrategia.

Con actuaciones honestas, una ambientación llena de encanto y una dirección sensible, esta cinta es perfecta para quienes quieren emocionarse, reír un poco, y salir del cine con el corazón calentito. Especialmente si eres fan del K-pop, o si alguna vez tuviste un amor que te hizo sentir mariposas en el estómago.

Porque al final, todos fuimos alguna vez esa niña o ese niño en los ojos de alguien. Y vale la pena recordarlo.

  • Título Original: Geu sijeol, uriga johahaetdeon sonyeo
  • Director: Cho Young-Myoung
  • País: Corea del Sur
  • Año: 2024
  • Género: Drama, Romance, Comedia
  • Duración: 1 hora 41 minutos
  • Con: Jung Jinyoung, Kim Da-Hyun, Lee Min-goo, Demian, Kim Min-ju, Lee Seung-jun, Kim Yo-han
  • Guión: Giddens Ko, Cho Young-Myoung
  • Producción: Park Andrew, Dae-chan Song
  • Fecha de estreno: 10 de abril, 2025
  • Distribuidora: BF Distribution
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Teresa Vargas

Mi pasión es el cine. Últimamente me han interesado las series. Odio esperar semana a semana así que espero que terminen para comenzarlas. Nací en Estados Unidos de padres chilenos. Vivo en Gaithersburg.

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