Coda: Señales del Corazón

Un año después de su premiado estreno mundial en el Festival de Sundance, este remake en inglés del exitoso film francés La familia Bélier es sin duda la más humilde e independiente de las diez producciones nominadas al Oscar a la Mejor Película que fueron anunciadas esta semana. Pese a ser bastante predecible y convencional, es muy efectiva y consigue ganarse el cariño y la emoción del público.

Aunque a menudo los remakes estadounidenses de filmes internacionales suelen ser menospreciados o considerados fallidos, a veces hay ocasiones en las que el resultado no sólo es recibido positivamente por la crítica y los cinéfilos, sino incluso puede llegar a ser nominado al Oscar, y hasta ganar la estatuilla a la Mejor Película, como ocurrió hace ya 15 años con Los infiltrados, la versión de Scorsese para la cinta hongkonesa Infernal Affairs. Guardando las proporciones, otro reciente largometraje que logró encontrar la fórmula precisa es Coda: Señales del corazón, basada en La familia Bélier, de Éric Lartigau, producción francesa de 2014 que por estos lados se estrenó en el verano de 2015. Ganadora de cuatro reconocimientos en su debut mundial hace un año en el Festival de Sundance, incluyendo el Gran Premio del Jurado, Mejor Dirección y el Premio del Público, fue adquirida por Apple, ha tenido una entusiasta recepción de las audiencias, en estas latitudes se puede ver actualmente en Amazon Prime Video, y esta semana fue anunciada como una de las diez nominadas al Oscar a la Mejor Película, además de estar postulando en otras dos categorías. 

Comparado con títulos como DunaEl callejón de las almas perdidasAmor sin barrerasNo miren arriba El poder del perro, este segundo largometraje de la directora y guionista estadounidense Sian Heder -tras Tallulah, de 2016, que se puede ver en Netflix- es sin duda la más humilde e independiente de las producciones nominadas como Mejor Película al premio de la Academia, y ocupa un cupo o nicho muy reconocible casi todos los años en esa ceremonia, como por ejemplo ocurrió en 2021 con Minari:  habitualmente estrenadas en Sundance, se trata de historias y personajes sencillos y cotidianos, alejadas de grandilocuencias o la resonancia de las grandes superproducciones, y generalmente con elencos sin grandes estrellas hollywoodenses, a lo más con alguna figura reconocida pero en un rol más secundario.  

Eso sí, en ese contexto generalmente se trata de argumentos originales, y en CODA estamos ante un remake, que ni siquiera se aparta demasiado de la trama que hace siete años dio a conocer el largometraje francés. Su título es a partir de la sigla para Child of Deaf Adults, o sea hijo oyente de padres sordos, la condición en que se encuentra la protagonista, una adolescente que integra una familia de sordomudos en la que ella es la única que puede escuchar y hablar, por lo que sirve como intérprete y eslabón comunicativo para conectar a sus padres y hermano con el resto del mundo; el problema es que prácticamente toda su vida ha transcurrido así, y ahora que ha crecido, las obligaciones cotidianas con su familia empiezan a chocar con sus sueños y descubrimientos personales, ya que a partir de los ensayos a los que comienza a asistir en el coro de su colegio, no sólo surge la posibilidad de que pudiera irse del hogar paterno para estudiar música, sino además empieza a sentirse atraída por un compañero. Incluso aunque no se hubiera visto la película original gala, basta con mirar su trailer para darse cuenta que la nueva versión es bastante parecida, con muchas de las mismas bromas y situaciones, salvo que acá en vez del contexto rural la trama se desarrolla en una localidad de pescadores. 

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Humanidad y calidez

Desde la familia de la protagonista, Ruby, a los personajes con los que ésta se relaciona, como el personaje del profesor del coro que la ayudará a asumir su vocación musical  (encarnado de manera algo exagerada por el reconocido comediante mexicano Eugenio Derbez), hay una humanidad y calidez en CODA: Señales del corazón que consiguen trascender los clichés y estereotipos en los que se mueve.  

En la historia y lo que vive su protagonista, en la manera en que se relaciona con su familia y cómo está arriesgando dejar de lado sus ilusiones y sueños, podremos encontrar diversos ecos cinéfilos, desde Running on Empty What’s Eating Gilbert Grape hasta Billy Elliot, aunque en este film no se llega a los mismos niveles de esas cintas. Sí, porque hay que reconocer que en su simpleza y a pesar de sus evidentes buenas intenciones, el film se siente a menudo muy predecible, e incluso la puesta en escena recuerda bastante a convencionales producciones televisivas de la televisión por cable. A eso hay que sumar algunos momentos y soluciones argumentales, en los que habrían funcionado mejor mayores sutilezas, por ejemplo en las actitudes y comportamiento de los padres de Ruby, tanto en sus exageradas ansias eróticas como en la a menudo desubicada forma en que muchas veces reaccionan frente a las necesidades o sentimientos de su hija. 

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El elenco y la banda sonora, dos de los aciertos de la película

Y a pesar de todo esto, no se puede negar que CODA funciona y es efectiva, entretiene y hace reír y emocionar según corresponda. Quizás la nominación al Oscar como Mejor Película puede parecer exagerada tomando en cuenta valiosos títulos que quedaron fuera de los premios, pero de todos modos se entiende y es totalmente válida en la tradición de los premios de la Academia de Hollywood, con su mezcla entre historia de lazos familiares y el coming of age con su mensaje de superación y luchar por los sueños. Hay buen ritmo y dinamismo, se alterna bien entre los problemas personales de Ruby y las vicisitudes de su familia para poder seguir adelante con el trabajo familiar, y sobre todo hay sólidas y creíbles actuaciones, partiendo por la convincente Emilia Jones interpretando a la protagonista, y a los tres actores que dan vida a su familia (incluyendo a la ganadora del Oscar a la Mejor Actriz hace ya más de tres décadas por Te amaré en silencio, Marlee Matlin, y al divertido y espontáneo Troy Kotsur, actualmente nominado a la estatuilla como Mejor Actor Secundario por este rol), quienes son sordos en la vida real, lo que sin duda aporta aún más a la credibilidad. 

Además, tratándose de un largometraje en el que la música y lo sonoro son tan importantes, no sólo en el sonido se permite un momento sin audio -no tan elaborado como los que recientemente desarrolló El sonido del metal, pero de todos modos interesante- para transmitir al público lo que pueden sentir sus protagonistas, sino además saca buen partido a las canciones que incorpora en su trama y soundtrack, que incluyen clásicos de Marvin Gaye, The Shaggs, The Clash, David Bowie y Joni Mitchell, entre otros.

Por todo eso, incluso a pesar de sus convenciones visuales y argumentales, CODA: Señales del corazón logra que los espectadores y espectadoras se conecten y empaticen, y al final logra ganarse nuestro corazón.

Título Original: CODA
Director:
Siân Heder
País:
Estados Unidos, Francia, Canadá
Año:
2021
Género:
Comedia, Drama, Música
Duración:
111 minutos
Con:
Emilia Jones, Troy Kotsur, Marlee Matlin, Daniel Durant, Eugenio Derbez, Ferdia Walsh-Peelo, Amy Forsyth, Kevin Chapman
Guión: Siân Heder
Música:
Marius De Vries
Producción:
Philippe Rousselet, Fabrice Gianfermi, Patrick Wachsberger, Jérome Seydoux
Fecha de Estreno:
Enero 2022
Web: Ver Acá
Plataforma:
Amazon Prime Video

Suplemento semanal de Televitos, realizado por quienes tienen el Placer Culpable de amar los trabajos audiovisuales. Eso hace una gran diferencia.