“The Undoing”: La nueva exitosa serie de HBO

Te contamos todo lo que debes saber para ponerte al día, recordar lo que ha pasado o simplemente interesarte por verla.

El pasado 25 de octubre se estrenó el primer capítulo de la nueva serie de HBO protagonizada por Nicole Kidman y Hugh Grant que se ha llegado de elogios. 

Ya con tres episodios al aire de «The Undoing«, acá te contamos todo lo que debes saber para ponerte al día, recordar lo que ha pasado o simplemente interesarte por verla, junto a comentarios del reparto y creadores. 

EPISODIO 1

Elena Alves (Matilda De Angelis) fue brutalmente asesinada en su estudio. Y fue su hijo Miguel (Eden Alexander) quien la descubrió. 

Rebobinamos dos días y nos encontramos con una pareja aparentemente perfecta, integrada por Grace y Jonathan Fraser (Nicole Kidman y Hugh Grant), en su opulento departamento en Manhattan. Se preparan para enfrentar el día. Grace es psicoterapeuta de la más encumbrada alta sociedad de Nueva York, Jonathan es oncólogo pediátrico y su hijo Henry (Noah Jupe) va a la escuela de elite Reardon. ¿Cuál es el vínculo entre el asesinato y esa pareja que parece estar viviendo una vida perfecta?   
“Siempre esperé que durante el primer episodio las personas pensaran que esto era demasiado bueno para ser real» dice Grant. 
Kidman agrega: «Grace está enamorada: tiene un marido cariñoso, un hijo al que ama con locura. Se siente plena por ese amor -y por su exitosa carrera también- pero su felicidad está principalmente definida por la familia». 

Y agrega: «es fácil ver porqué Grace está tan enamorada de su marido», interpretado por Grant. «Hugh es tan adorable que se le podría perdonar casi cualquier cosa. Tiene un carisma y una simpatía que pocos tienen, que es exactamente lo que necesitaba Jonathan». 

Pero, ¿Grace ve al verdadero Jonathan o a una versión que él le hace ver? «Como dice David Kelly, los humanos son propensos a creer lo que quieren creer», dice Kidman. 

La vida de los Fraser, dice el productor Per Saari, es como un cuento de hadas. «Un hogar hermoso, un paseo mágico por Central Park cubierto de nieve, el sonido del Cascanueces. Pero sabemos que eso no puede durar». 

A medida que avanza la historia, vemos que Grace se había encontrado antes con la mujer asesinada en un té organizado por el comité de recaudación de fondos de la escuela en el que participan las pudientes madres de Reardon. A pesar de que Elena es hermosa y cautivante, su hijo solo puede asistir a esa escuela gracias a una beca, y claramente ella no forma parte del círculo de madres adineradas de Nueva York que participan del evento.

(Photo by Warrick Page/HBO)

“Elena Alves es una joven artista que se mudó a Estados Unidos para realizar su sueño de convertirse en pintora», dice Matilda De Angelis, quien personifica a Elena. «Es medio un alma solitaria, y vive en su propio mundo, con sus propias ideas y su propia manera de ver la realidad”. 

«De hecho, su soledad es más mental que física. Es excéntrica, desvergonzada y provocativa. Es madre de dos hijos, y el mayor, Miguel, va a la misma escuela que el hijo de Grace, Henry”. 

En el «té de las señoras», Elena provoca gestos de desaprobación al amamantar a su bebé en la mesa mientras cruza miradas con Grace, quien defiende lo que hace Elena. «Por supuesto, solo está amamantando a su bebé». Pero otra madre del grupo, Sylvia (Lily Rabe) da a entender que Elena se estaba comportando de manera «pasivo agresiva» hacia Grace.   

“Creo que esa fue la primera escena que grabé», dice Lily Rabe. «Fue una manera tan maravillosa de empezar con todas esas mujeres en una sala. Y es maravilloso que Elena venga y haga lo que hace, que es tan confrontativo para este grupo específico de mujeres. Creo que la mayoría tiene una reacción inquieta, pero le creo a Sylvia y por cierto para Grace es diferente”. 

Más tarde se produce también un encuentro incómodo para Grace, cuando se topa repentinamente con Elena en el vestuario del gimnasio. Desnuda y sin inmutarse, Elena le agradece por haber sido tan gentil hacia ella durante el té. 

En el auto cuando van al fastuoso evento de caridad, al que también va el padre de Grace, Franklin (Donald Sutherland), un adinerado financista y benefactor de Reardon ella le cuenta el incidente a Jonathan. Luego, cuando Elena llega al evento en un provocador vestido de fiesta que atrae las miradas de todos los hombres en la sala, ella le susurra a Jonathan, «Esa es la madre de la que te hablé».   

Elena de nuevo entrecruza miradas con Grace, y, ahora también con Jonathan. 

Mientras se desarrolla una subasta de miles de dólares, Grace va al baño y encuentra a Elena, envuelta en lágrimas, quien dice estar «perdida y sobrepasada». Grace le ofrece ayuda y Elena está visiblemente conmovida, pero al poco tiempo decide irse.

Grace la ve en el ascensor y ofrece llevarla en su auto. Elena lo rechaza pero, para agradecerle, la jala hacia sí, la acaricia y le da un ligero beso en la boca. Cuando Grace vuelve contrariada al evento, su marido le dice: «¿Qué ocurre entre tú y la nudista?”.
Luego Jonathan le dice a Grace que lo acaban de llamar del hospital por un niño cuya salud empeoró y también debe irse del evento. Llega a su hogar muy tarde a la noche, claramente angustiado cuando va a la cama donde lo espera su esposa. 

A la mañana siguiente Jonathan ya había partido -a una conferencia de oncología en Cleveland-. Del otro lado de la ciudad, en Harlem, el marido de Elena, Fernando Alves (Ismael Cruz Córdova) está en su modesto departamento con su hija en brazos mientras su hijo desayuna. Cuando Miguel le pregunta dónde está su madre, Fernando le dice que está en su estudio y le pide a Miguel que vaya solo a la escuela. Miguel no toma el ómnibus, sino que va directo al estudio.  

En su consultorio, Grace aconseja a una pareja en crisis. «La serie se trata de la capacidad que tenemos para inventar a nuestras parejas. Si no son lo que siempre soñamos, cubrimos los faltantes y decimos, ‘sí, son así’, a pesar de que en algún lugar interior sabemos que no son así», dice Hugh Grant. «Y en eso se especializa Grace como psiquiatra. La vemos dar consejos y le dice a su paciente al principio: «tú piensas que amas a este hombre, pero de alguna manera sabes que él no está a la altura y tú estás inventando el resto». Y la ironía podría ser que es exactamente lo que le está ocurriendo a Grace». 

Grace recibe un llamado de Sylvia con la aterradora noticia de que Miguel encontró el cuerpo sin vida de Elena y que la policía está buscando a Fernando. Más tarde, en la escuela, los oficiales de policía Joe Mendoza (Édgar Ramírez) y Paul O’Rourke (Michael Devine) interrogan a padres y a alumnos. 

“No se me escapó la ironía de saltar desde el diván a la silla», dice Kidman, que encarnó a Celeste Wright, quien reveló el abuso que había sufrido provocado por su marido en Big Little Lies. «Pero para mí, lo que es tan interesante de ambos personajes es lo que no se dice, lo que sucede en el interior de cada uno y que no se verbaliza. Grace ofrece tratamiento a sus pacientes, pero hay una historia que se desarrolla en el interior, y eso es lo divertido de esas escenas”. 

Los policías se acercan a Grace fuera de su departamento para hacerle unas preguntas sobre Elena y también sobre el paradero de Jonathan. Él está en Cleveland, responde, y no tiene nada más para agregar a la investigación. 

Ha tratado de comunicarse con él con la noticia del día, pero él no le devolvió sus llamados. A la noche, trata nuevamente, pero escucha el sonido de que ha llegado un mensaje de texto cuando va a su cuarto. Hurgando en un cajón, se encuentra con el teléfono de su marido, sus llamadas perdidas y los mensajes de texto. Comienza a llamar a hoteles en Cleveland, buscando a Jonathan Fraser en cualquier lugar donde pudiese estar. En uno de los intentos, una mujer atiende la llamada y le pasa el teléfono a un hombre, quien claramente no es el esposo de Grace.  

Cada vez más alterada, Grace se sienta en su cama y se pregunta dónde está él exactamente, mientras vemos el cuerpo salvajemente golpeado de Elena que yace en el suelo de su estudio. 

«Todo parece perfecto pero hacia el final del primer episodio, uno se da cuenta de que las cosas no son tal como se las presenta, sino que hay realmente algo malo, y que de un momento para el otro todo se va a descontrolar y también nos damos cuenta de que nunca hubo una serie con un título más adecuado. Si existe un mundo que es susceptible de des-hacer algo, este es el mundo».   

Susanne Bier asiente, y agrega: «Quiero decir que esto de alguna manera fue nuestra intención en el episodio uno: dejémonos seducir por este mundo maravilloso de privilegios y de felicidad… y luego tiramos una bomba. ¡Es a lo que apuntábamos!»

EPISODIO 2 

Desesperada, Grace llama a hoteles intentando localizar a Jonathan, quien se supone está en una conferencia de oncología en Cleveland. Antes, ella había descubierto su celular en el departamento en el que se veían las llamadas perdidas y los mensajes sin contestar. Henry cuenta que Jonathan pasó por su dormitorio a las 5 de la mañana, antes de irse. Le dio un beso de despedida a su hijo y le dijo que lo amaba.

Grace mira la televisión para distraerse, cuando ve la noticia sobre el horrendo asesinato de Elena Alves, apuñalada varias veces con un instrumento cortante. El hecho de que Jonathan no se ponga en contacto la alarma cada vez más, pero Henry la tranquiliza diciéndole que su padre por lo general es descuidado con esas cosas y que probablemente esté en camino a casa.

Grace responde una llamada en el celular de Jonathan, pero cortan. A medida que se prepara para irse a dormir, la atormenta la imagen de Elena, y se siente abrumada y molesta por el evento de recaudación de fondos de Reardon, y por el hecho de que Miguel encontró el cuerpo asesinado de su madre.  

La mañana siguiente, equipos de televisión que informan en vivo sobre el asesinato de Elena esperan al acecho afuera de la escuela Reardon, cuando Grace llega con Henry. Las madres se reúnen para hablar sobre como el marido de Elena, Fernando Alves (Ismael Cruz Córdova) se «entregó». Grace divisa a los detectives Joe Mendoza (Édgar Ramírez) y Paul O’Rourke (Michael Devine), que hablan con el rector  Robert Connaver (Jeremy Shamos).

Aún sin saber nada de Jonathan, Grace se retira de su consultorio y se dirige al hospital donde él trabaja, pero un intercambio de palabras extraño con un colega de Jonathan, el doctor Stuart Rosenfeld, la deja desconcertada. No sabe de ninguna conferencia de Cleveland y claramente a él se le prohíbe hablar de Jonathan con ella. «Estoy impedido. Existen términos muy estrictos», dice.

Grace camina por Manhattan camino a buscar a Henry en la escuela y recuerda vívidamente haber visto a Jonathan hacer reír a uno de sus pacientes más jóvenes cuando infló un guante de látex e hizo un globo. La madre y el hijo van al departamento de Franklin, donde Grace responde las preguntas de su preocupado padre sobre su matrimonio. «Nunca estuvimos mejor» le dice a Franklin (Donald Sutherland).

Los dos detectives llegan de repente y le piden a Grace que los acompañe a la comisaría para proseguir con el interrogatorio. A pesar de sentirse atacada, va con ellos. Durante el interrogatorio ella les asegura que no está escondiendo a su marido y les asegura que él está por negocios en un hospital de Cleveland. Sin embargo, los detectives le tiran una bomba: su contrato con el hospital Price Norbury Memorial fue rescindido tres meses antes como resultado de una audiencia disciplinaria y alegaciones de «contacto inadecuado» con un miembro de la familia de un paciente.  

El paciente en cuestión es… Miguel Alves (Edan Alexander), a quien se le diagnosticó un tumor de Wilms y el miembro de la familia es su madre, Elena, la mujer asesinada. Grace se desestabiliza con los secretos devastadores sobre su marido.   

Grace les dice a los detectives que le lean sus derechos o que la dejen ir. Camino a casa, aún aturdida por las revelaciones, se imagina a Elena en los brazos de su marido. Sola en su departamento, hurga en el escritorio y guardarropa de Jonathan, y descubre un chal de mujer en el bolsillo de uno de sus abrigos.

Henry se había quedado a dormir en lo de su abuelo. Él ve en la televisión que el marido de Elena pudo justificar su paradero y por lo tanto no se lo investiga por este asesinato. Su madre lo lleva hasta la entrada de la escuela donde se exponen no solo a los equipos de televisión sino también a las miradas hostiles de los padres de la escuela Reardon. Según la amiga de Grace, Sylvia (Lily Rabe), Jonathan es en ese momento el principal sospechoso.  

Y sigue otra revelación devastadora: Sylvia, que es abogada, confiesa que defendió a Jonathan en su audiencia disciplinaria, pero que no pudo contarle nada a su amiga por el secreto profesional entre abogado y cliente. Hubo mucha evidencia contra él. Sin embargo, Jonathan le había contado a la abogada, erróneamente, que habían abandonado el caso contra él. Sylvia alienta a su amiga a que coopere con la policía y que les diga si conoce el paradero de Jonathan. También recomienda que Grace y Henry abandonen la ciudad antes de que explote toda la historia. 

Grace se encuentra con su padre, Franklin (Donald Sutherland) en una galería de arte. Él le sugiere que vaya a la casa de playa de la familia en Long Island, e insiste en que necesita un abogado. Cuando ella vuelve a su departamento, ve a los medios fuera de su casa. En el interior, mediante una orden, la policía está allanando el domicilio. Recogen evidencia, inclusive el cepillo de pelo de Jonathan, para obtener el ADN. No solo se necesita para la escena del crimen, sino también para efectuar una prueba de paternidad. El señor Alves insiste que él no es el padre de Theresa, la bebé de Elena.  

Devastada por las implicancias obvias de que su marido pueda ser el padre de la bebé, Grace se retira a la casa de la playa con un Henry enojado y reticente, que no puede entender por qué se deben esconder.

Esa noche, Grace oye ruidos y, después de revisar el cuarto de su hijo donde éste duerme, se sienta sola en la galería de la casa. De repente y con sorpresa, ve a Jonathan que corre hacia ella. Él la agarra con fuerza, le pone la mano en la boca y le suplica que no grite. Él quiere explicar su lado de la historia.  

Perturbado, le cuenta cómo su affaire con Elena se le fue de las manos cuando ella se obsesionó con él. La obsesión se había volcado también hacia Grace y cuando él se enteró de cómo Elena se inmiscuía en la vida de su esposa, fue a su estudio después del evento de caridad para advertirle. Lucharon, tuvieron sexo, él se fue, pero cuando volvió a advertirle nuevamente, encontró el cuerpo masacrado, entró en pánico y corrió. «Pero no lo hice, no la maté», insiste.

La acalorada conversación -inclusive la consternación de Grace de que su marido volvió a su casa y tuvo sexo con ella- despierta a Henry, que corre a abrazar a su padre. Sin embargo, mientras tanto Grace toma su teléfono y marca 911. La policía debe venir rápido a arrestar a su marido, el fugitivo, Jonathan Fraser.

Inicialmente Hugh Grant leyó solo los primeros dos episodios de los seis, escritos por David E. Kelley, y aceptó interpretar a Jonathan sin saber cómo iba a terminar la historia. «Cuando leí los primeros dos episodios, ya era interesante como rol porque Jonathan es un oncólogo pediátrico encantador, con un toque agradable, nacido para curar, levemente gruñón, antisocial, que ama a su esposa y a su hijo, pero no es lo que parece ya que se quedó sin trabajo durante meses y tenía un affaire», dice Hugh Grant. «Eso lo sabemos al principio del segundo episodio. De por sí ya era interesante. ¿Pero también era un psicópata peligroso? Eso era fascinante.

Revive estos episodios en HBO y recuerda que todavía quedan tres capítulos por estrenarse, los siguientes domingos de noviembre.