Netflix ya no solo se conforma con conquistar audiencias a través de la pantalla. En los últimos años, y con especial fuerza en sus títulos más populares, la plataforma ha impulsado una estrategia que busca expandir sus historias hacia el mundo físico mediante alianzas con marcas globales. Series y películas como Bridgerton y KPop Demon Hunters se han convertido en verdaderos fenómenos culturales que hoy trascienden el streaming para instalarse en ámbitos como la moda, la belleza, el diseño y el entretenimiento coleccionable.
Estas colaboraciones permiten que los fans vivan los universos de Netflix desde nuevas perspectivas, mientras que las marcas asociadas acceden a comunidades fieles y altamente comprometidas. Entre los socios que forman parte de esta estrategia se encuentran nombres tan reconocidos como LEGO, Funko, Google, Pandora, Mattel, Hasbro y Dove, entre otros, dando cuenta del alcance y la diversidad de esta propuesta.
35 colaboraciones
El caso de Bridgerton es uno de los ejemplos más claros de esta expansión. Con el estreno de su cuarta temporada, la serie ya acumula 39,7 millones de vistas y lidera el Top 10 en 91 países, consolidándose como una de las franquicias más potentes de Netflix. Este éxito se ha traducido en más de 35 colaboraciones, que van desde la primera fragancia oficial de la serie —Bridgerton Eau de Parfum, desarrollada junto a COTY— hasta líneas de cuidado personal con Dove y colecciones de joyería creadas con Pandora, las cuales se agotaron durante su primera semana de lanzamiento.
A estas iniciativas se suman experiencias digitales como una búsqueda interactiva con Google y el debut del primer coleccionable de Polly Pocket inspirado en el universo de la Regencia. Todo ello responde a una visión clara: llevar la narrativa romántica y estilizada de Bridgerton al día a día de los fans, integrándola de forma natural en su vida cotidiana.
Objetivo claro
Según Magno Herran, VP de Global Brand y Partner Marketing en Netflix, la serie ha evolucionado desde un éxito televisivo a una franquicia global capaz de inspirar colaboraciones en múltiples industrias. El objetivo es claro: ofrecer nuevas formas de entrar al mundo de Bridgerton mientras la audiencia sigue conectada emocionalmente con la historia.
Por otro lado, KPop Demon Hunters representa el vínculo directo con audiencias jóvenes y el impacto del fenómeno K-pop. La película ha superado las 500 millones de visualizaciones desde su estreno en Netflix y cuenta incluso con un Grammy, lo que refuerza su estatus global. Las alianzas con LEGO, así como con Mattel y Hasbro, han dado vida a sets de construcción y colecciones de juguetes que mantienen viva la conversación en torno al título mucho después de finalizada la reproducción.
En conjunto, Bridgerton y KPop Demon Hunters reflejan una misma visión creativa dentro de Netflix: historias que no terminan cuando aparecen los créditos. A través de productos, experiencias y expresiones creativas, la plataforma convierte el entretenimiento en un ecosistema cultural que genera valor tanto para los fans como para las marcas, demostrando que hoy el impacto de una historia puede sentirse mucho más allá de la pantalla.











